La inflación en Estados Unidos se ubicó en mayo en 5% respecto al mismo periodo del año pasado, impulsada principalmente por el alza de los precios de la energía y de los autos usados, informó el jueves el gobierno.

Estas cifras continúan la tendencia observada desde enero, a medida que la mayor economía del mundo repunta y los precios se recuperan de los fuertes descensos de las primeras semanas de la pandemia de Covid-19.

Excluyendo los volátiles alimentos y bienes energéticos, el Índice de Precios al Consumo (IPC) "básico" subió un 3.8% en el último año, sin ajuste estacional, "el mayor aumento en 12 meses desde el periodo que terminó en junio de 1992", dijo el Departamento de Trabajo.

El IPC subió un 0.6% el mes pasado, según cifras con ajuste estacional, menos que en abril pero por encima de las previsiones. El IPC básico aumentó un 0.7 por ciento.

Los precios del petróleo -que se desplomaron e incluso llegaron a ser negativos el año pasado- se han recuperado a medida que la economía se ha reabierto, y los datos mostraron un aumento del 56.2% en comparación con mayo de 2020.