La directora de la agencia supervisora de las operaciones petroleras submarinas renunció bajo presión, en tanto el presidente Barack Obama pasó a ocuparse más directamente del derrame petrolero en el Golfo de México.

La partida de la directora del Servicio de Administración de Minería, Elizabeth Birnbaum, fue anunciada por el secretario de Interior Ken Salazar en una audiencia en el Congreso ante la cual la funcionaria renunciante no se presentó como estaba previsto.

Birnbaum renunció bajo sus propias condiciones y por propia voluntad , dijo Salazar a los legisladores.

El Departamento del Interior en Estados Unidos se ocupa de los recursos naturales y el ambiente y no corresponde con el de ministerio del Interior que se usa en otros países.

Birnbaum, directora del servicio desde julio de 2009, fue objeto de fuertes críticas por legisladores de ambos partidos debido a la escasa supervisión de las actividades y las relaciones cómodas con el sector privado.

Salazar anunció recientemente una reestructuración drástica, con la división del servicio en tres.

Fue un día de gran actividad en Washington y el Golfo de México, donde los ingenieros aguardaban señales de éxito tras el intento más reciente de contener el catastrófico derrame iniciado hace cinco semanas.