El presidente Trump retiró a Anthony Scaramucci de su papel de director de comunicación de la Casa Blanca; 10 días después de que el financiero de Nueva York fuera nombrado para el cargo, una medida tomada a petición del nuevo jefe de gabinete de la Casa Blanca, John F. Kelly, según dos personas con conocimiento de la decisión.

La intención de remover a Scaramucci es cambiar la cultura laboral de la Casa Blanca, en ningún caso tuvo como objetivo un ajuste personal, confirmaron al Washington Post dos fuentes del gobierno.

La breve permanencia de Scaramucci en el puesto había sido marcada por la agitación que generó su confrontación pública con el entonces jefe de gabinete de la Casa Blanca, Reince Priebus. Scaramucci hizo que el secretario de prensa, Sean Spicer, dimitiera como un acto de protesta.

La abrupta decisión de Trump revela la rapidez con la que Kelly se está moviendo para tomar el control sobre el ala oeste de la Casa Blanca, un área que se ha caracterizado por disputas interpersonales y luchas de poder durante los seis meses de gobierno de Trump.

Kelly, general de la Marina jubilado, fue juramentado por la mañana en su puesto con la esperanza de que lleve disciplina militar a la Casa Blanca. A Kelly, Trump le ha delegado el poder necesario para remover a funcionarios, dijeron trabajadores de la Casa Blanca y asesores externos.

Scaramucci fue contratado por Trump, con la oposición de Priebus y Steve Bannon, uno de los ideólogos que tiene mayor influencia sobre el presidente.

A los pocos días de su llegada al ala oeste, Scaramucci acusó públicamente a Priebus de filtrar información perjudicial sobre él en los medios de comunicación y lo menospreció en una entrevista con el New Yorker.

Hacía tiempo que Priebus había perdido la confianza del presidente.

Entrevista abominable

Durante el fin de semana, Kelly dijo a sus cercanos que estaba consternado por la entrevista de Scaramucci en el New Yorker, la encontró abominable y embarazosa para el propio presidente.

Scaramucci, un personaje que habla muy rápido y que había intentado reencarnar el estilo de Trump, buscó rápidamente convertirse en un polo de poder del gobierno de Trump. El día que fue nombrado jefe de comunicación se presentó frente a la prensa por 45 minutos. El propio Scaramucci describió su relación con Priebus como la relación entre Caín y Abel.