La noche del lunes, Mitt Romney ofreció un limitado vistazo de su inmensa fortuna personal al revelar que sus ingresos fueron de 21.7 millones de dólares en el 2010 y 20.9 millones el año pasado, la mayoría de ellos proveniente de utilidades, dividendos o intereses derivados de inversiones.

Ninguno de estos millones procedía de un salario, la principal fuente de ingresos para la mayoría de los estadounidenses de varios niveles sociales. En cambio, Romney y su esposa, Ann, hicieron sus millones gracias a las plusvalías de una abundancia de inversiones, así como de los dividendos de acciones y pago de intereses.

La pareja donó 7 millones en contribuciones de caridad en los últimos dos años, incluyendo por lo menos 4.1 millones a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Sin embargo, los Romney enviaron un poco menos de ese monto a Washington durante ese periodo. Pagaron un estimado de 6.2 millones en impuestos sobre la renta federal. De acuerdo con su declaración, Romney pagó al Servicio de Impuestos Internos (IRS, por su sigla en inglés) cerca de 3 millones, lo que representa una tasa efectiva de impuestos de 13.9 por ciento.

Para el 2011, Romney estima que va a pagar alrededor de 3.2 millones, que representa una tasa efectiva de 15.4%, monto menor que las tasas pagadas por el presidente Obama y su rival, Newt Gingrich.

Ustedes verán en mis ingresos cuántos impuestos he pagado y cuánto he donado a la caridad. Yo pago todos los impuestos que están obligados por ley y ni 1 dólar más. No creo que ustedes quieran a un candidato a la Presidencia que paga más impuestos de lo que se debe , expuso el durante el debate republicano en Tampa el lunes.

Afirmó que su declaración de impuestos es totalmente legal y justa y agregó: Estoy orgulloso del hecho de que pago muchos impuestos .

En los últimos días, los rivales de Romney lo presionaron para hacer sus declaraciones públicas con el argumento de que es fundamental que el público estadounidense examine sus finanzas antes que el partido republicano seleccione a su candidato.

La revelación de que Romney paga una tasa significativamente más baja que la mayoría de los estadounidenses ricos enfatiza su imagen como un financiero multimillonario, una imagen que algunos republicanos creen perjudicaría sus posibilidades en las elecciones generales.

La desigualdad económica se está convirtiendo en un tema central en la batalla por la Casa Blanca, con Obama tratando de aprovechar la ira populista contra Wall Street y las grandes corporaciones debido a al alto nivel de desempleo que existe.

Tiene previsto convocar un aumento de impuestos para los millonarios y darle impulso a una idea que originaron el multimillonario Warren Buffett y los manifestantes de Ocupación de Wall Street.