La Habana. Cuba completó la liberación de 53 presos políticos, que fue parte del acuerdo histórico anunciado el mes pasado entre Washington y el país caribeño, confirmó el lunes el gobierno estadounidense, lo que para Washington significa superar un importante obstáculo para la normalización de las relaciones entre ambas naciones después de más de cinco décadas de hielo y distanciamiento.

Los prisioneros estaban en una lista de opositores destacados cuya liberación se solicitaba en el marco del acuerdo de Estados Unidos y Cuba anunciado en diciembre pasado por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama.

Varias organizaciones de derechos humanos denunciaron que los opositores habían sido encarcelados por el gobierno cubano por ejercer derechos y libertades protegidas internacionalmente o por buscar reformas políticas y sociales en Cuba.

En Cuba, sin embargo, activistas de derechos humanos hicieron notar que algunos de las 53 personas señaladas en la lista llevan semanas e, incluso meses, liberados. En la práctica el gobierno excarceló unos 40, los otros ya habían sido liberados , dijo el disidente Elizardo Sánchez, quien lidera la no gubernamental Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.

En cartas dirigidas a los legisladores estadounidenses adjuntas a la lista, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, destacó su preocupación por las detenciones de corto plazo de cubanos que intentan expresar sus opiniones pacíficamente .

No esperamos que los cambios en la política de Estados Unidos tengan un efecto transformador en la sociedad cubana de la noche a la mañana , dijo Kerry. No obstante, sí estamos convencidos de que la vieja política de aislamiento no logró sus objetivos, y que la nueva política promoverá más efectivamente nuestros valores y ayudará al pueblo cubano .

En diciembre, Cuba y Estados Unidos acordaron avanzar hacia la restauración de las relaciones diplomáticas como parte de un acuerdo donde Cuba liberaría a un ciudadano estadounidense, así como a un cubano que espiaba para Estados Unidos y a varios disidentes presos. A cambio, Estados Unidos liberó a varios espías cubanos. El acuerdo llegó después de 50 años de hostilidad entre las dos naciones.