El Cairo. Los egipcios acudieron ayer a las urnas para un segundo día de votación, en un referéndum sobre una nueva constitución -respaldada por el ejército-; sin embargo, se presentaron en una cantidad significativamente escasa, una situación que dejó la mayoría de las casillas en la capital prácticamente vacías.

Para el gobierno, designado por los militares, la alta participación electoral es clave para demostrar que cuenta con un amplio respaldo, en medio de una campaña agresiva en contra de sus adversarios, la Hermandad Musulmana, y de la oposición en general.

Si es aprobado, el nuevo documento reemplazará la Constitución del 2012, elaborada por el ahora ilegal grupo islamista y sus partidarios, muchos de los cuales están en la cárcel después de que un golpe de Estado militar derrocara al presidente islamista, Mohamed Morsi, el verano pasado.

El martes, 11 personas murieron en enfrentamientos entre partidarios de la Hermandad Musulmana y las fuerzas de seguridad en varias provincias, y un tribunal en el área de El Cairo fue dañado en un ataque perpetrado con una bomba.

El referéndum se ha convertido en un conflicto que está siendo utilizado por un lado para demostrar su capacidad para imponer su voluntad política sobre el otro, afirmó Mohamed Naem, un investigador de Derechos Políticos de la Iniciativa Egipcia por los Derechos Personales en El Cairo. Es una batalla en el estricto sentido de la palabra , abundó.

No se esperaba que los resultados oficiales estuvieran listos desde ayer. De los votantes, 28% emitió su voto el martes, de acuerdo con un funcionario egipcio. El Consejo Nacional de Derechos Humanos, vinculado al gobierno, manifestó que la participación de ayer fue menor que la del martes.

No obstante, los analistas han dicho que es probable que el referéndum resulte en un voto positivo para la Constitución, con muchos egipcios que ven el documento como un paso significativo hacia la estabilidad política y económica, tras años de turbulencias, incluido un verano particularmente sangriento, en el que más de 1,000 personas perdieron la vida.

El país está en un estado cercano al colapso. Queremos sacar adelante al país. Ya le dimos vuelta la página en nuestra historia con la Hermandad. No quiero oír hablar de ellos nunca más , comentó Hussein Ezz, un votante de Mohandessin, el mayor distrito electoral de El Cairo.

Los sentimientos de Ezz son comunes entre los votantes en El Cairo, quienes votaron en favor de la Constitución, en un triunfo sobre la Hermandad Musulmana y la Presidencia de un año de Morsi. Odiamos a la Hermandad Musulmana , se leía en un cartel que un pequeño grupo de electores sostenían afuera de una casilla, en la provincia de Giza.