Roma. El capitán del crucero que se hundió frente a la Toscana hizo una desviación no autorizada del curso programado, un error que condujo a que el buque se estrellara contra un arrecife, anunció ayer el dueño del navío.

Entre tanto, las operaciones de rescate fueron suspendidas y los temores de que parte de los 500,000 galones de combustible se derramen en las aguas de la isla de Giglio, un santuario de delfines protegido, crecieron.

La cifra de muertos se elevó a seis, luego de que investigadores encontraran el cuerpo de un pasajero en un pasillo por encima de la parte hundida de la nave. Dieciséis personas permanecen como desaparecidas, entre ellas, dos pasajeros estadounidenses.

Pero las probabilidades de que sean encontrados con vida luego de tres días son reducidas.

El capitán del Concordia, Francesco Schettino, fue detenido y encarcelado el sábado pocas horas después del naufragio la noche del viernes. Los fiscales que investigan al capitán por homicidio, abandono de buque y provocar un naufragio, intensificaron sus críticas respecto de la actitud del ahora preso capitán.

Se espera que el día de hoy un juez decida si el capitán debe ser procesado y permanecer encarcelado en la cárcel de Grosseto.

El presidente y consejero delegado de Costa Crociere SpA, Pier Luigi Foschi, anunció que la compañía le proporcionará asistencia jurídica, pero deslindó a la empresa de la conducta del oficial, al afirmar que rompió todas las reglas y regulaciones.

En una conferencia de prensa en Génova, Foschi comentó que los barcos de Costa tienen sus rutas programadas y cualquier desviación de curso enciende alarmas, a menos de que la ruta sea alterada manualmente.

El hecho de que el barco haya salido de su curso se debe exclusivamente a una maniobra no autorizada o desconocida para Costa por parte del comandante , dijo.

Foschi no respondió directamente con respecto a las acusaciones de los fiscales pasajeros acerca de que Schettino abandonó el barco antes que todos los pasajeros hubieran sido evacuados, pero sugirió que su conducta no fue tan mala durante la evacuación, como se ha descrito.