El Cairo. Más de la mitad de 55 hospitales evaluados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Beirut, entre ellos tres de los más importantes, no funcionan, advirtió el día de ayer 12 de agosto, el director regional de emergencias de la institución, Richard Brennan, una semana después de la violenta explosión que destruyó parte de la capital libanesa.

Tras evaluar el estado de 55 clínicas y centros de salud en la capital libanesa, “sabemos que un poco más del 50% no funcionan”, dijo Brennan en una conferencia de prensa telemática en El Cairo, donde precisó que tres de los principales hospitales están fuera de servicio y otros otros tres no funcionan a plena capacidad. “Esto significa que hemos perdido 500 camas”, indicó Brennan.

Tras la explosión del 4 de agosto que dejó 171 muertos y más de 650,000 heridos en un país minado ya por una crisis económica sin precedentes, los hospitales se encuentran saturados.

Brennan instó a las autoridades y a sus socios a “restablecer la capacidad de estos centros lo antes posible”. A esta crisis hospitalaria se le suma los estragos de la pandemia.

Los daños causados por la explosión superan los 15,000 millones de dólares (12.700 millones de euros), anunció el día de ayer 12 de agosto, el presidente de Líbano, Michel Aoun.

Macron contra interferencia externa

El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió este miércoles contra “toda interferencia externa” en Líbano durante una conversación telefónica con el presidente iraní Hasan Rohani, tras la explosión que asoló Beirut hace una semana y ha provocado grandes protestas contra el gobierno.

El jefe del Estado recordó “la necesidad, para todas las potencias involucradas, que eviten cualquier escalada de las tensiones, así como toda interferencia exterior y apoyen el establecimiento de un gobierno”.