El Cairo. LA SECRETARIA de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, sopesó el sábado los esfuerzos de Egipto para definir su camino posrevolucionario, al comentar que Estados Unidos apoya la plena transición del país hacia un gobierno civil y el regreso de Ejército con poder político a una función puramente de seguridad nacional .

Los comentarios se produjeron después de la primera reunión de Clinton con el presidente Mohamed Morsi y un día antes de su reunión con el máximo comandante militar de Egipto, el mariscal de campo Mohamed Hussein Tantawi. Ambos líderes están enfrascados en una lucha de poder.

Sus declaraciones, en una conferencia de prensa tras su reunión con Morsi, se hicieron en respuesta a una pregunta y formaban parte de un mensaje más amplio destinado a convencer a los egipcios de que Estados Unidos quiere involucrarse, no intimidar.

Clinton expuso que su diálogo con Morsi había sido constructivo y se había centrado en gran medida en los 1,000 millones en ayuda económica y otras inversiones que Estados Unidos ha proporcionado para ayudar a la agitada economía de Egipto y, especialmente, a su inquieta juventud desempleada.

Indicó en repetidas ocasiones que Washington no trata de interferir en los asuntos políticos de Egipto, sino que es trabajo de los egipcios decidir su camino a seguir en la transición democrática del país.

Ayer, el jefe del Ejército de Egipto tomó una posición de línea dura contra la Hermandad Musulmana y advirtió que no permitirá que el grupo fundamentalista domine al país, esto a tan sólo unas horas de que Clinton le urgiera a trabajar con los electos líderes islamistas.

Posteriormente, Clinton negó que EU apoye a algún partido. También abogó por la tolerancia religiosa y el respeto de las minorías en el nuevo Egipto.