Nueva York. La costa este de Estados Unidos se ha convertido en un pequeño infierno por la gran cantidad de humedad que se ha asentado en ella.

Frente a las elevadas temperaturas, Boston ha abierto las puertas de piscinas a la gente de manera gratuita para los residentes durante el fin de semana. El termómetro marcó 37 grados centígrados.

La policía de Boston bromeó con el tema a través de una petición irónica en su página de Facebook.

“Debido al calor extremo, le pedimos a cualquiera que esté pensando en hacer un delito que no lo haga durante el fin de semana. Llevar a cabo actividades delictivas con este calor extremo (...) es muy peligroso”.

En Filadelfia, varios cientos de personas fueron evacuadas de una comunidad de jubilados debido a un apagón parcial que, según los funcionarios, podría haber estado relacionado con el calor.

La ciudad de Nueva York ordenó a los edificios de oficinas que fijen sus temperaturas internas a no menos de 26 grados centígrados para reducir la tensión en su red eléctrica.

Cierre de puente

Se esperaba que desde las carolinas hasta Maine sufrieron las más altas temperaturas del país, no vistas desde la década de los 90, 43 grados centígrados.

En Nueva Jersey, el puente Oceanic sobre el río Navesink fue cerrado la noche del sábado después de que se atascara. Los funcionarios del condado de Monmouth explicaron que el calor causó la expansión del metal que rodea el puente levadizo, una ruta popular para los residentes por el que se trasladan a la playa.