La Haya. La fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) anunció el día de ayer la apertura de una investigación sobre presuntos crímenes de guerra en los territorios palestinos, una decisión que Israel calificó de "política".

Anteriormente, Fatou Bensouda había declarado que existían "bases razonables" para creer que miembros de las fuerzas israelíes, de las autoridades israelíes, de Hamás y de grupos armados palestinos habían cometido crímenes durante la guerra de Gaza en 2014.

"Confirmo en el día de hoy (miércoles) la apertura de una investigación sobre la situación en Palestina por parte de la fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI)", declaró en un comunicado.

"La investigación abarcará crímenes dentro de la jurisdicción de la Corte que supuestamente fueron cometidos (...) desde el 13 de junio de 2014".

Al contrario de Palestina, Israel no adhirió a la CPI y se opone totalmente a la apertura de cualquier instrucción judicial sobre esos sucesos.

La fiscal declaró que la investigación se realizaría "con total independencia y objetividad, sin temores y sin tomar partido" por nadie.

En una resolución histórica, la Corte con sede en La Haya dictaminó hace un mes que puede examinar los asuntos en territorios palestinos.

Israel rechaza fallo

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, condenó el anuncio de la CPI y afirmó que su decisión refleja "la esencia misma del antisemitismo y de la hipocresía".

Mientras que el ministro de Relaciones Exteriores, Gabi Ashkenazi, calificó el fallo del Tribunal Penal Internacional como una decisión "política", afirmando que constituía "un acto de quiebra moral y legal".

“Se trata de una decisión política adoptada por la fiscal al final de su mandato en un intento de fijar las prioridades de su sucesor, que convierten a la Corte en una herramienta en manos de elementos extremistas y envalentona a las organizaciones terroristas y a los grupos antisemitas”, aseveró.

La Autoridad Palestina, en cambio, celebró la decisión de la CPI, y su cancillería afirmó en un comunicado que la investigación es "necesaria y urgente" y llamó a "no politizar el desarrollo de esta investigación independiente", comprometiéndose a proporcionar "toda la asistencia" necesaria a la CPI para que pueda investigar.

Por su parte, Estados Unidos manifestó su desacuerdo. "Nos oponemos firmemente y estamos decepcionados por el anuncio del fiscal de la CPI", señaló el portavoz del departamento de Estado, Ned Price.

En febrero, Washington ya había indicado que se oponía a que Israel fuera investigado porque no es miembro de la corte.