El ministro de Medio Ambiente de Brasil, Ricardo Salles, dijo a Reuters que Brasil necesita recibir 10,000 millones de dólares anuales de ayuda exterior para alcanzar emisiones netas de carbono de cero en toda la economía para 2050, en lugar de 2060 como está previsto.

Salles ha pedido regularmente que la comunidad internacional pague parte del cheque para reducir las emisiones de Brasil, que provienen principalmente de la deforestación.

La petición de 10,000 millones de dólares anuales de ayuda la hace en momentos en los que Brasil negocia un posible acuerdo con Estados Unidos para reunir fondos extranjeros para luchar contra la creciente deforestación de la selva amazónica.

El funcionario dijo que no espera que se anuncie un acuerdo en la cumbre estadounidense del Día de la Tierra de la próxima semana, pero que las conversaciones con Estados Unidos continuarán: "No hay ni hubo objetivo de negociar aun acuerdo para el 22 de abril".

Reuters informó el jueves que un posible acuerdo había llegado a un punto muerto, ya que Brasil exigía financiación por adelantado para aumentar los esfuerzos en la lucha contra la deforestación y Estados Unidos demandaba resultados antes de abrir su billetera.

"Entendemos su lógica, pero deben comprender que Brasil tiene muchos resultados", dijo.

Mencionó el hecho de que la mayor parte de los bosques brasileños se conservan, lo que significa que se han evitado las emisiones del carbono que contienen.

La deforestación en la porción brasileña de la selva amazónica se ha disparado bajo el mandato de Bolsonaro, alcanzando un máximo de 12 años en 2020 con un área destruida que es 14 veces el tamaño de la ciudad de Nueva York, según datos del gobierno.

Salles dijo que sólo 1,000 millones de dólares al año de los 10,000 millones de dólares permitirían a Brasil alcanzar la deforestación ilegal cero antes del objetivo para 2030.