El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, dijo este jueves que su gobierno ha decidido otorgar un alivio a unos 750,000 camioneros para compensar los aumentos de los precios del combustible, horas después de repetir que un nuevo programa de bienestar no violará un límite constitucional de gasto.

Los comentarios de Bolsonaro sobre la ayuda a los camioneros asustaron a los inversionistas, que ya temían que el gasto del gobierno en el nuevo programa de asistencia social "Auxilio Brasil" aumentaría el déficit presupuestario.

El real brasileño extendió sus pérdidas frente al dólar tras los comentarios de Bolsonaro, cayendo más de un 2%, mientras que el índice Bovespa de la Bolsa de Sao Paulo se hundía más del 4 por ciento.

Bolsonaro había dicho más temprano el jueves que su gobierno decidió aumentar los pagos del programa de asistencia social de Brasil a al menos 400 reales (unos 70 dólares) por mes para unos 17 millones de familias, pero que lo haría de manera "responsable".

El ministro de Economía, Paulo Guedes, dijo el miércoles que el gobierno estaba considerando solicitar una exención de 30,000 millones de reales (unos 5,300 millones de dólares) al techo de gasto.