Londres. La muerte del príncipe Felipe de Reino Unido ha privado a la nación de su abuelo y ha dejado un gran vacío para la que fue su esposa durante 73 años, la reina Isabel, dijo el día de ayer 11 de abril, el segundo hijo de la pareja.

El príncipe Andrés describió a Felipe como un "hombre extraordinario" cuando salía de un servicio privado en Windsor, donde su padre murió el viernes a los 99 años.

"Es una gran pérdida", afirmó. "Yo diría que hemos perdido casi al abuelo de la nación".

Según indicó, la familia está apoyando a su madre de 94 años, agregando que se mostró estoica ante una pérdida que describió como que "ha dejado un gran vacío en su vida".

Ayer, se rezaron oraciones por Felipe en un servicio privado celebrado en la Capilla de Todos los Santos en Windsor Great Park, al oeste de Londres, haciéndose eco de los servicios celebrados por la iglesia en todo el país.

En un acto en la catedral de Canterbury, el arzobispo oró por aquellos que encontraron que la muerte del duque de Edimburgo, como se conocía oficialmente a Felipe, había dejado un "gran vacío" en sus vidas.

En el marco de los ocho días de duelo nacional, hubo gente que se reunió frente al Castillo de Windsor y otros palacios reales para dejar flores, mientras que los líderes religiosos y políticos expresaron su apoyo a la reina, la monarca en ejercicio más longeva del mundo.

Felipe, un príncipe griego, se casó con Isabel en 1947, cinco años antes de que ella ascendiera al trono. Ayudó a la monarquía a modernizarse en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial y apoyó a la reina durante numerosas crisis a lo largo de los años.

Su funeral se celebrará el próximo sábado, aunque los planes -aprobados desde hace mucho tiempo- tuvieron que ser rediseñados y reducidos debido a las restricciones de Covid-19. El primer ministro Boris Johnson no asistirá.