Berlín. Alemania suspendió temporalmente la expulsión de los demandantes de asilo afganos, tras el atentado con un camión bomba en Kabul donde murieron al menos 90 personas.

El ministerio de Relaciones Exteriores reexaminará la situación de la seguridad en Afganistán en julio y hasta entonces Alemania sólo llevará a cabo repatriaciones voluntarias y deportaciones de extremistas violentos y criminales en casos examinados de forma individual , señaló la canciller alemana, Angela Merkel.

Berlín aplazó el despegue de un vuelo chárter de afganos expulsados de Alemania, justo después del atentado ocurrido en el barrio diplomático de Kabul en el que perdieron la vida al menos 90 personas, la mayoría civiles y otras 400 resultaron heridas. El ataque se produjo no lejos de la embajada de Alemania y entre las víctimas se encuentran un guardia afgano que falleció y dos empleados heridos.

El atentado, que todavía no ha sido reivindicado, es el más mortífero en Kabul desde la caída de los talibanes en el 2001.

El gobierno alemán había sostenido hasta ahora que el nivel de inseguridad en todas las regiones afganas no era igual y había mantenido su apuesta por deportar a los solicitantes de asilo que no consiguen protección en Alemania.

Según datos difundidos por medios locales, desde que fue firmado el acuerdo para agilizar las repatriaciones el pasado octubre, se han expulsado a 106 afganos a su país.