Estados Unidos descarta el uso de la fuerza para hacer llegar ayuda humanitaria a Venezuela, dijo el viernes una alta funcionaria del Departamento de Estado.

"No vamos a entrar por la fuerza al territorio venezolano", dijo a periodistas la subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Kimberly Breier.

"Estamos arreglando maneras de entrar y depende del lado venezolano. No vamos a entrar por la fuerza: esto es un movimiento civil, de ayuda humanitaria", subrayó, y destacó el apoyo de asociaciones civiles y de la Iglesia.

Breier afirmó que Estados Unidos evalúa continuamente las condiciones en el terreno para determinar una distribución "de manera segura" y "eficiente" por parte de sus socios, y dijo que se han tomado recaudos para que el personal "no se ponga en peligro inadvertidamente".

El mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró este viernes que no permitirá el "show" de la ayuda humanitaria, que comenzó a ser acopiada en la frontera con Colombia a solicitud del opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente interino por medio centenar de países.

Según Maduro, la "emergencia humanitaria" es "fabricada desde Washington" para "intervenir" Venezuela. "Si vienen tropas estadounidenses en Colombia, que se queden" allí, advirtió, afirmando que nunca entrarán al país.

Breier señaló que el ingreso de los alimentos, medicinas y artículos de higiene personal que el gobierno de Donald Trump dispuso para atender necesidades básicas del pueblo venezolano está siendo coordinado con Guaidó, su equipo de expertos, y los gobiernos de la región y socios estadounidenses.

Washington y el resto de los países que desconocen a Maduro impulsan su salida del poder por considerar "ilegítimo" su nuevo mandato, iniciado el 10 de enero. En cambio, reconocen como única autoridad legítima a Guaidó, quien en su calidad de jefe del Parlamento democráticamente electo en 2015 se autoproclamó presidente interino el 23 de enero invocando poderes constitucionales.

El secretario de Estado de Trump, Mike Pompeo, prometió el 24 de enero asistencia humanitaria por 20 millones de dólares para la población de Venezuela, impactada en los últimos años por una aguda crisis económica que atribuye a la gestión de Maduro.