AstraZeneca dijo este miércoles que está trabajando con reguladores europeos y británicos para cambiar la información del producto en su vacuna contra el Covid-19, después de que las autoridades indicaron que sospechan que puede producir trombos en el cerebro como efecto secundario inusual.

Ambas revisiones reafirmaron que la vacuna ofrece un alto nivel de protección contra todas las gravedades del Covid-19 y que esos beneficios siguen superando hasta ahora los riesgos", afirmó AstraZeneca en un comunicado.

"No obstante, precisaron que estos eventos tiene una posible relación con la vacuna y pidieron que sea reseñado como un efecto secundario potencial muy extraño (...) AstraZeneca ha estado colaborando de forma activa con los reguladores para implementar estos cambios en la información del producto", agregó.