Nueva York. Kofi Annan anunció ayer que renunciará a su papel como enviado especial en Siria a finales de este mes y su partida significó una fuerte crítica al fracaso de las potencias mundiales en unirse para poner un alto a la violencia en ese país que está siendo destruido por la guerra.

La renuncia de Annan asesta un golpe decisivo a los ya debilitados esfuerzos internacionales por encontrar una solución diplomática a una crisis que ha dejado miles de muertos.

En una improvisada conferencia de prensa en Ginebra, Annan indicó que la comunidad internacional y el Consejo de Seguridad de la ONU no había podido respaldar sus esfuerzos para hacer cumplir un cese al fuego y llevar a cabo una transición de poder.

Cuando el pueblo sirio necesita desesperadamente que haya acción, aún existen acusaciones e insultos en el Consejo de Seguridad. Es imposible para mí o para cualquier persona obligar al gobierno sirio y a la oposición a adoptar las medidas necesarias para lograr el proceso político , criticó el exsecretario general de la ONU, de acuerdo a The Associated Press.

La repentina dimisión de Annan fue anunciado en Nueva York por Ban Ki-moon, el secretario general de la ONU. Expuso que había aceptado la renuncia de Annan con profundo pesar y que iniciaría la búsqueda de su remplazo.

Al anunciar la renuncia de Annan, el líder de la ONU criticó tanto el gobierno del presidente Bashar al Assad como a la oposición siria, por negarse a tomar el plan de paz de seis puntos de Annan. También acusó al Consejo de Seguridad de no proporcionar Annan, con el apoyo político que necesitaba para tener éxito.

Trágicamente, la espiral de violencia en Siria continúa. La mano que se extendió para alejarse de la violencia y favorecer al diálogo y a la diplomacia -tal como se expone en el plan de seis puntos- no fue tomada, a pesar de que sigue siendo la mejor esperanza para el pueblo de Siria , manifestó Ki-Moon en un comunicado emitido desde la sede de la ONU.

La dimisión ocurre casi dos semanas después de que Rusia y China bloquearan una resolución respaldada por Occidente, que habría reforzado los esfuerzos de mediación de Annan con la amenaza de sanciones. Fue su tercer veto desde el otoño pasado.

El impasse en el Consejo de Seguridad socavó definitivamente el poder de negociación de Annan y sentó las bases para que las fuerzas sirias entraran en una fase más violenta de la guerra civil, de acuerdo con diplomáticos del Consejo.

En las últimas dos semanas, EU y sus aliados occidentales han buscado maneras de aumentar su apoyo a la oposición armada, pero se han abstenido de brindar apoyo letal para el movimiento anti-Assad, al temer que éste podría beneficiar potencialmente a los extremistas extranjeros, incluyendo a Al Qaeda, que buscan introducirse en Siria.

Ban Ki-moon reprochó: El gobierno y las fuerzas de la oposición siguen demostrando su voluntad de apoyarse cada vez más en la violencia. Además, las divisiones persistentes en el Consejo de Seguridad se han convertido en un obstáculo a la diplomacia, lo que hace la labor todo mediador mucho más difícil .

No está claro quién estaría dispuesto a sustituir a Annan. La ONU había considerado previamente al expresidente finlandés Martti Ahtisaari.