Washington. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos anunció el jueves que elegirá a un nuevo secretario ejecutivo luego de los desacuerdos con el secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien se negó a renovar el mandato de Paulo Abrao como aspiraban los comisionados.

La CIDH, un órgano de la Organización de los Estados Americanos, dijo que el 25 de septiembre abrirá el proceso de concurso para ocupar su secretaría ejecutiva, en un comunicado en el que reafirmó la importancia de su “autonomía e independencia”, y agradeció y reconoció “altamente” la gestión de Abrao, un jurista brasileño que estuvo en el cargo los últimos cuatro años.

El 25 de agosto, 10 días después de que se venciera el periodo de Abrao, Almagro dijo que no prorrogaría su contrato “debido a la existencia de decenas de denuncias de carácter funcional” presentadas contra el funcionario, y deploró la “falta de tramitación” de estas quejas como “un duro golpe” a la credibilidad de la Comisión.

La CIDH, que consideró la decisión de Almagro como un “grave embate” en su contra, precisó este jueves que en los últimos días buscó “un diálogo institucional respetuoso” para superar este roce, apuntando a la defensa de la elección de Abrao y el “debido proceso” a la tramitación de las quejas del personal.

Ante la imposibilidad de lograr este propósito, la CIDH insistió en su “profundo rechazo” al paso dado por Almagro.

La CIDH acusó al secretario general de la OEA de quebrantar “una práctica establecida por más de 20 años de respeto” al criterio de la CIDH de elegir a su secretario ejecutivo. Y agregó que esto “dificulta la obtención de verdad, justicia y reparación a las personas que se han sentido afectadas en sus derechos laborales”.

La secretaria adjunta de la CIDH, María Claudia Pulido, fue designada para sustituir interinamente a Abrao.