Berlín. La preocupación por la violencia política crece a raíz de lo ocurrido esta semana en Alemania. Varias amenazas de muerte fueron enviadas a políticos que están a favor de la migración.

Las amenazas se produjeron sólo días después de que Walter Luebcke, un político regional y miembro del partido conservador de la canciller Angela Merkel, fuera asesinado a quemarropa en un acto que los investigadores describieron como una “ejecución”. Un sospechoso vinculado a la extrema derecha ha sido puesto bajo custodia.

Desde la llegada de refugiados al país en el 2015, otros políticos alemanes han sido atacados por sus posturas promigrantes, entre ellos, la alcaldesa de Colonia, Henriette Reker, y el conservador alcalde de Altena, Andreas Hollstein, quienes fueron apuñalados, pero sobrevivieron. Según los informes, Reker y Hollstein se encontraban entre los políticos que recientemente recibieron nuevas amenazas.

Los incidentes han conmocionado a un país que esperaba haber superado lo peor de las tensiones provocadas por la llegada multitudinaria de refugiados hace cuatro años.

Las autoridades han registrado cientos de ataques contra centros de asilo en todo el país, mientras que el partido de extrema derecha, Alternativa para Alemania, ha ido ganando escaños en el Parlamento.

Preocupa el ascenso de la extrema derecha en Alemania.