BAGDAD, 27 Ene 2012 (AFP) - Al menos 31 personas murieron y 60 resultaron heridas el viernes en un atentado con coche bomba cometido durante una ceremonia fúnebre en el barrio Zaafaraniya de Bagdad, apenas unos días después de las amenazas de Al Qaida de hacer derramar "ríos de sangre" en Irak.

De las 31 personas muertas, ocho eran miembros de los servicios de seguridad y cuatro eran mujeres, según el ministerio de Interior. Una fuente médica adelantó por su parte un nuevo balance de 36 muertos y 65 heridos.

Otras tres personas murieron en actos de violencia en Mosul (norte) y en Bagdad, según fuentes de seguridad.

El atentado en Bagdad fue perpetrado cerca de un hospital en el barrio chiita de Zaafaraniya cuando unas 150 personas estaban reunidas para asistir al entierro de Mohamed al Maliki, agente inmobiliario, su mujer y su hijo, que murieron el jueves por la noche en un incidente en el que participaron hombres armados.

El kamikaze se acercó en su vehículo al cortejo fúnebre e hizo detonar su carga explosiva, indicó a la AFP un policía que pidió el anonimato.

"Estaba cerca cuando un taxi amarillo se acercó. Hubo una terrible explosión y la gente salió proyectada al aire. Transporté el cadáver de una niña y el de un hombre sin cabeza. Una ambulancia con un paciente en el interior se quemó totalmente", explicó a la AFP Imad Rabih, un empleado municipal de 20 años.

Para Abu Jasem, de 57 años, estos recientes atentados le recuerdan los terribles años de la guerra confesional de 2006 y 2007. "Es el regreso al domingo, martes, viernes de sangre como en la época que creía pasada. Las fuerzas de seguridad son responsables, ya que eran numerosas y nadie controló el vehículo", dijo.

Se trata del ataque más mortífero desde el 14 de enero, cuando un kamikaze mató a 53 personas, peregrinos chiitas en su mayoría, en el sur de Irak.

Desde que las tropas estadounidenses se retiraron a mediados de diciembre, los atentados contra los chiitas se multiplicaron mientras que Irak continúa en una grave crisis política que opone al primer ministro chiita Nuri al Maliki a dirigentes sunitas.

En Mosul (norte) dos hombres, un empleado de un tribunal y un electricista murieron en incidentes separados este viernes en los que estaban involucrados hombres armados.

En Bagdad, una bomba cerca de un estadio en el barrio de Ghazaliya dejó un muerto y tres heridos según el ministerio de Interior.

El jueves, al menos 17 personas murieron en actos de violencia, entre ellos 10 en un atentado con bomba contra la casa de dos hermanos policías en Musayeb, a 60 km al sur de Bagdad.

En tanto, el miércoles, cuatro personas, entre ellas dos policías, murieron en la provincia iraquí de Kirkuk, una región multiétnica y rica en petróleo al norte de Bagdad.

El martes, al menos 12 personas murieron en actos violentos en barrios chiítas de Bagdad y contra viviendas policiales en Abu Ghraib, ciudad situada cerca de la capital.

RDS