Ciudad de Guatemala. “La única certeza en el país centroamericano es que nadie sabe nada” sobre el pacto migratorio impuesto por el presidente Donald Trump a Guatemala, titula un artículo publicado este domingo por el periódico El País.

El matutino enumera una serie de condiciones desfavorables al plan migratorio, que convertiría a Guatemala en un país seguro para supuestamente frenar el flujo migratorio hacia Estados Unidos.

“El compromiso adquirido sigue siendo un secreto guardado bajo siete llaves. Incluso el lenguaje utilizado en el comunicado conjunto, deliberadamente ambiguo, parece pensado para mantener la incertidumbre”, consigna el artículo.

Reseñando el texto del diario español, el periódico guatemalteco Prensa Libre asegura que hay en la prensa internacional un énfasis en la incertidumbre que el plan ha causado, alimentado por la falta de declaraciones claras sobre los detalles y alcances del acuerdo.

“En este momento, todos estamos completamente ignorantes acerca de qué fue lo acordado. Ni siquiera si lo firmado es válido o no”, dice El País, citando al abogado Gabriel Orellana.

No es un país seguro

“La falta de condiciones dignas para los guatemaltecos en educación, salud o nutrición son, precisamente, las que orillan a los connacionales a migrar. ¿Con qué capacidad el Estado brindará seguridad a miles de personas de otros países?”, dice el artículo, citando al procurador de los Derechos Humanos, Jordán Rodas, para quien el pacto, fruto de una negociación bajo la mesa, es irreal, engañoso y sin ninguna viabilidad.

La nota del diario español destaca, en voz del excanciller Édgar Gutiérrez, que el país carece de la institucionalidad, disciplina y recursos para que el pacto sea viable, y para lo único que se presta es para que Donald Trump “siga extorsionando al país con la primera señal del incumplimiento”.

El País detalla la postura de la Iglesia católica, que duda de la poca transparencia con que el tema se ha manejado, “cuando es de grandísima relevancia pública y afecta a todo el país”, por el que pasan unos 360,000 migrantes al año, como recordó Gutiérrez.

Falta de transparencia

En su editorial de Prensa Libre, apuntaba: “El secretismo con el cual el gobierno de Jimmy Morales manejó la negociación pone en tela de juicio la calidad del acuerdo y, de hecho, un poco de transparencia y sinceridad hacia la ciudadanía habría sido un detalle de respeto y dignidad que sin duda hubiese aportado al debate e, incluso, a la comprensión del pulso diplomático que se libraba”.

Por su parte, el analista político Mario Antonio Sandoval escribía ayer: “El acuerdo de tercer país seguro, aunque se le quiera esconder con otro nombre, es nefasto para Guatemala”. Sandoval pidió la renuncia de Jimmy Morales.