Ramala. Ayer domingo, ante una bienvenida de héroe después de ganar el reconocimiento limitado de un Estado en las Naciones Unidas, el presidente palestino, Mahmoud Abbas, se enfrentó a una fresca acción punitiva por parte de Israel, que congeló la transferencia de más de 100 millones de dólares en ingresos fiscales recaudados para su gobierno en situación precaria.

La medida de Israel fue la segunda respuesta a la votación de la semana pasada en la Asamblea General de la ONU, que concedió a los palestinos la condición de Estado observador no miembro . El viernes, Israel aseguró que construiría 3,000 viviendas en los asentamientos de Cisjordania y en Jerusalén Este, y que haría avanzar el polémico plan de asentamiento cerca de la ciudad, en una zona considerada crítica para la continuidad territorial de un futuro Estado palestino.

Incluso así, el estado de ánimo en el complejo presidencial en Ramala era eufórico. Una multitud de miles de personas que ondeaba banderas palestinas estalló cuando Abbas declaró: Ahora tenemos un Estado .

El mundo lo ha dicho en voz alta: ‘Sí al Estado de Palestina (...). No a la agresión, a los asentamientos y a la ocupación’. El mensaje fue claro: No estamos solos. El mundo está con nosotros, la historia está con nosotros, y el futuro es para nosotros .

El encuentro, organizado por la Autoridad Palestina, estaba destinado a ser un espectáculo de apoyo para Abbas, quien estuvo alejado de la acción durante la reciente ofensiva israelí en la Franja de Gaza en contra del grupo islamista, Hamas, que surgió elevado ante los palestinos tras el conflicto.

La resistencia logró una victoria en Gaza y esta es una victoria diplomática , afirmó Khulud Hanaesha, de la asociación de futbol de Palestina.

En la reunión semanal del gabinete israelí, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que en su movimiento dentro de la ONU los palestinos habían cometido una grave violación de sus acuerdos con Israel y que su gobierno rechaza la decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas.