Ciudad de Guatemala. La Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) reanudó sus actividades judiciales dentro del país centroamericano, un mes después de que el máximo tribunal constitucional suspendiera una orden del presidente para poner fin unilateralmente al trabajo del organismo de las Naciones Unidas.

Los abogados de la comisión regresaron a participar en las audiencias judiciales, la primera actividad pública que tienen desde que la misma ONU dispusiera que no lo hicieran, tras considerar que la negativa del mandatario Jimmy Morales de permitir las labores de la CICIG no garantizaba la seguridad de su personal.

La CICIG anunció que sus abogados participarían de la audiencia del caso llamado “manipulación de la justicia”, en el cual se procesa a un exfiscal de crimen organizado y a un general de ejército que supuestamente habrían manipulado a testigos y pruebas para evitar investigar al militar y a otras personas por el asesinato de su padre.

A principios de enero Morales anunció unilateralmente el fin de la comisión, una misión de Naciones Unidas que investiga aparatos clandestinos y de seguridad incrustados en el Estado guatemalteco. La Corte de Constitucional, sin embargo, suspendió la decisión.

Morales, a quien la CICIG ha intentado investigar por presunta corrupción, ha acusado a la comisión de realizar acusaciones selectivas.

En 11 años de trabajo, la comisión ha identificado en investigaciones conjuntas con la fiscalía guatemalteca más de 60 estructuras que involucran a políticos, empresarios, jueces, funcionarios públicos y particulares, involucrados en casos de corrupción y ha logrado más de 300 condenas.

A pesar de Morales, la CICIG regresa.