La Cámara de Diputados y Senadores tendrá para la LXIV Legislatura, que arranca en septiembre, un número reducido de líderes sindicales.

Por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), ingresarán a la Cámara de Diputados Carlos Pavón Campos, secretario general del Sindicato Nacional Minero Metalúrgico Frente, e Isaías González Cuevas, secretario general de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC).

Ese mismo partido tendrá en el Senado de la República a Carlos Aceves del Olmo, secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y presidente del Congreso del Trabajo, quien afirmó recientemente “que el partido (el PRI) nos dio muy pocos espacios. De tener, en sus mejores tiempos, presidentes municipales, regidores, gobernadores y más de 80 legisladores, ahora estamos muy reducidos”.

En tanto, del partido Morena, está en el Senado Napoleón Gómez Urrutia, quien permanece en Vancouver, Canadá, y que ha ido perdiendo contratos en el sector de la minería; además, se encuentra en litigio laboral para cubrir el pago a los trabajadores que demandaron sean entregados 55 millones de dólares.

Sin una agenda específica sobre la política laboral que impulsará el PRI en la próxima Legislatura, los futuros congresistas por ahora saben que buscarán “defender los derechos de los trabajadores y avanzar en las propuestas que sean convenientes (...) siempre con la ley en la mano”, afirmó Aceves del Olmo.

Los próximos legisladores priistas tienen su propio liderazgo, ya que ni la CROC ni el Sindicato Minero Frente pertenecen al Congreso del Trabajo ni a la CTM, lo que permite “impulsar problemáticas de importancia en el sector laboral desde nuestra trinchera”, afirmó por su parte Pavón Campos.

El dirigente minero sostuvo que ser una minoría opositora complicará el avance de algunos temas e incluso, “somos pocos los que conocemos del tema laboral, pero no por ello dejaremos de empujar asuntos que contribuyan a mejorar el ingreso de los trabajadores, ésa, en mi caso, es una de las propuestas que trabajaré”.

Algunos riesgos que avizoran son “la aprobación de la reforma laboral —leyes secundarias— porque se tiene que analizar bien el impacto que pueda representar en la generación de empleo, pero también querer suscribir el Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo”.

Líderes añejos

Las reconocidas figuras del sindicalismo como Joel Ayala Almeida, presidente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, quien ocupa actualmente un cargo como senador, así como Carlos Romero Deschamps, líder del Sindicato Petrolero de la República Mexicana, quedaron fuera de un cargo de representación popular, tras los comicios del 1 de julio.

Tan sólo en el 2012 llegaron a la Cámara de Diputados 40 representantes sindicales, entre ellos el mismo Carlos Aceves del Olmo y el petrolero Ricardo Aldana. También de partidos como el PAN, con Mario Alberto Dávila Delgado, vinculado al sindicato de trabajadores del IMSS, y del PRD con José Arturo López, del Sindicato de Electricistas, e incluso Nueva Alianza tenía 10 legisladores, todos vinculados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Asimismo, en la Legislatura que está por concluir, también está Tereso Medina, líder en el norte del país del sector automotriz, y el líder sindical del sector refresquero, Armando Neyra Chávez.

De acuerdo con especialistas laborales, tendrá que haber una relación distinta entre Estado y sindicatos, porque uno de los ejes de campaña de Morena es que haya respeto a la libertad sindical, de tal suerte que los liderazgos que se han mantenido por décadas necesariamente tendrán que modificarse.

Legislar y no confrontar

Sin mencionar a su opositor del sector minero, Pavón Campos afirmó: “Nos enfocaremos a lo nuestro; las empresas mineras con quienes tenemos contrato conocen el trabajo que ha hecho el sindicato, hemos logrado estabilidad laboral”.

Agregó: “Trabajaremos por frenar el otorgamiento de créditos de instituciones bancarias, porque no se informa de manera clara a los trabajadores sobre las tasas que terminarán pagando por el crédito que se descuenta vía nómina, dejando a los trabajadores sin ingreso. Esa problemática está ocasionando que muchos mineros dejen de trabajar, pues consideran que, si no van a cobrar nada —porque todo lo descuenta el banco—, es mejor no acudir a su centro de trabajo”.

A esto se suma que los trabajadores tienen créditos en el Infonavit o en el Infonacot, “si la Constitución dice que a un trabajador no se le puede descontar más allá de 30% de su salario, en esta ocasión no aplica y esta problemática ya está impactando a las empresas, pues deben cumplir con una producción semanal”, prosiguió el dirigente sindical.

Por su parte, el líder de la CROC, en un desplegado publicado de manera inmediata tras reconocer el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en los comicios presidenciales, expuso que “siempre se esfuerza en trabajar con nuestro país y apoyar a las familias de nuestros afiliados y a la sociedad en conjunto. La CROC ratifica su compromiso con las causas de los mexicanos”.

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