El blockchain fue inicialmente conceptualizado como un registro digital de archivos de audio, imagen, video o texto ordenado cronológicamente, permitiendo conocer con exactitud su fecha de creación y autoría.

Dos décadas después, nace bitcoin, propuesta de criptomoneda que, apoyada en una plataforma blockchain, provee un método de pago electrónico que no requiere supervisión, eludiendo el control de las instituciones financieras.

Funcionamiento

El blockchain representa un registro de transacciones entre los integrantes de una red sin una única autoridad central.

Los participantes no necesitan conocerse o confiar en los otros, puesto que hay un protocolo de consenso que garantiza la seguridad y la veracidad de las transacciones.

Cada transacción es guardada como un bloque, con una huella digital única para cada pieza de información, resultado de una fórmula matemática. Cada transacción subsecuente del bloque guarda no sólo ese algoritmo sino también el del bloque anterior uniéndolas como cadena.

Si algún dato de la transacción cambia, no importando su magnitud, se generará un nuevo algoritmo que hará que el registro sea incompatible con la cadena.

Las transacciones son públicas y validadas por miles de nodos. Si alguien intenta corromper una transacción, los nodos lo detectarían y negarán el movimiento. Esto permite una contabilidad colectiva a través de internet, no cerrada ni controlada por algún individuo u organización; en lugar de eso, es pública y disponible en un formato digital distribuido y replicado alrededor de la red.

Es una fuente compartida de información confiable y en tiempo real, equivalente a tener un notario presente en cada transacción, logrando una transparencia sin precedentes.

Contratos inteligentes

El blockchain puede complementarse con contratos inteligentes, programas digitales que autoejecutan los términos de un acuerdo predeterminado por las partes.

Clases

Los blockchain se diferencian por la apertura de la plataforma y el nivel de permiso que se requiere para agregar información a la cadena.

En los blockchain públicos cualquiera puede ver y leer la información, mientras que en los privados sólo algunos pueden consultar su contenido.

Relevancia

Dado que su uso conlleva transparencia, control, seguridad e información en tiempo real, no es sorpresa que los impuestos sean candidatos a gestión mediante tecnología blockchain. Aquí algunos ejemplos:

Renta e IVA

Entre el despacho y la entrega de bienes, la titularidad de los mismos suele cambiar. Pero cuándo, dónde y en qué momento cambia el panorama fiscal.

Si una transacción la registramos en un blockchain con contratos inteligentes que producen efectos dados ciertos sucesos detonados por IOT, en tiempo real se reportarán localización, estado y las condiciones de una operación, incluso el pago mismo de los impuestos.

Impuestos a salarios

Si la nómina se registra en blockchain con contratos inteligentes, los patrones sólo tendrían que definir las condiciones de contratación y salario, por lo que el monto neto a recibir por el empleado y las contribuciones serían automáticamente calculados y pagados por ese contrato inteligente, en tiempo real sin errores.

Aduanas

Si una importación se registra en blockchain, la autoridad podrá tener acceso completo a información de origen, naturaleza, y composición del bien en todas las etapas; y con contratos inteligentes, hasta los impuestos y aranceles se pagarían automáticamente.

Comentarios finales

Blockchain es una herramienta, no una solución por sí sola, pero presenta posibilidades fascinantes. Va a cambiar la forma de hacer negocios, incluyendo la relación de los contribuyentes y las autoridades, en un muy corto plazo.