El primer crédito que solicita una persona normalmente define si solicitará otro en el futuro o si, por el contrario, se alejará de la montaña rusa financiera. La primer experiencia ,desde la contratación hasta la liquidación de un financiamiento, marca la diferencia.

Sin embargo, muchas personas se llevan una mala primera experiencia por pensar que solicitar un crédito sólo se trata de recibir dinero y devolverlo a plazos.

Comparabien.com recordó que los créditos no son malos, son alternativas viables cuando necesita financiar alguna compra, y como con toda opción, debe tener presente que existen focos rojos en los que debe fijarse. No como una forma de alejarse del financiamiento, sino de utilizarlo responsablemente. Algunos de esos riesgos son:

  1. La letra pequeña. A veces no toma en cuenta esas palabritas que no entiende o las letras chiquitas que aparecen en el contrato (aunque ya no debe haber). Pregunte y vuelva a preguntar hasta que todas sus obligaciones con el crédito queden completamente claras.
  2. Una cuota demasiado barata. Si su cuota es muy cómoda, probablemente es que está financiando el crédito a demasiados meses, lo que ocasiona que pague muchos intereses. Evalúe bien el plazo.
  3. Productos adicionales. Las instituciones financieras muchas veces ofrecen un crédito con tasas bajas para llamar su atención y, cuando ya está animado a solicitarlo, le informan que la promoción es válida sólo si adquiere también una tarjeta o algún tipo de seguro. Deténgase y vuelve a pensarlo para ver si todavía le conviene.
  4. Restricción en prepagos. Lo ideal es que pueda realizar el número de prepagos que desee, para así aprovechar cualquier bono y cancelar su deuda en el menor tiempo posible.

El más importante riesgo es no revisar varias opciones antes de contratar un crédito, así que primero compare y luego decida.