Por tercer año consecutivo, las sociedades financieras de objeto múltiple, entidades no reguladas (sofomes ENR), obtuvieron la calificación más baja durante el 2012 en las supervisiones que realizó la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

En un comunicado, la Condusef informó que la calificación promedio que obtuvieron las 24 entidades supervisadas fue de 4.1 en una escala de 0 a 10 puntos.

Las entidades con calificación de 10 fueron: Compañía Comercial Comernova, Crédito Real, Financiera Finsol, Fisofo, Rescata Estamos Cuando nos Necesita y WAC de México.

Las instituciones con evaluación reprobatoria son: ABC Capital, Alternativa 19 del Sur, Crece Safsa, Crediavance, Crédito Inmobiliario, F. Conauto, Financiera Independencia, Fomepade, GCB Profamilias, Grupo Consultor para la Microempresa, Siempre Creciendo, Invirtiendo y JINX.

En este proceso también son supervisados bancos, sofomes reguladas y no reguladas, sociedades financieras populares (sofipos), cooperativas de ahorro y préstamo (socaps) y financieras de objeto limitado (sofoles).

Para otorgar una calificación, la Condusef evalúa el grado de cumplimiento de 16 parámetros, entre los cuales están los siguientes: procedimientos para cancelación de créditos personales, la exhibición en sucursales de las comisiones que se cobran, procedimiento para cancelar tarjetas de crédito y cuentas de ahorro, procedimientos para la cancelación de crédito hipotecario, de cancelación de créditos de nómina, sanas prácticas en la venta de seguros por teléfono, entre otros.

El segundo rubro peor evaluado fue precisamente el de venta de seguros vía telefónica al obtener una nota de cinco puntos.

En este rubro se evaluó a tres bancos (Bancomer, HSBC y Scotiabank) en donde, en tres de cada seis casos, las instituciones no entregaron la autorización del cliente, argumentando que el seguro lo comercializó otra entidad y no el banco.

Los temas mejor evaluados en el 2012 con nota de 10 fueron: el procedimiento para la cancelación de crédito personal y la no aplicación de prácticas discriminatorias en tarjeta de crédito.