Comprar un inmueble en ocasiones ya no se limita a elegir la vivienda que mejor se adapte a nuestro bolsillo, muchos compradores ya sopesan varios aspectos relacionados a su calidad de vida como la cercanía con centros deportivos o de esparcimiento.

Uno de los principales cambios respecto a los hábitos de compra en el mercado inmobiliario, es que el conjunto habitacional cuente con amenidades o espacios en común para compartir entre los vecinos o bien, usarlos de manera individual.

Esta tendencia, conocida como sharing inmobiliario, comienza a ganar terreno en nuestro país, y consiste en espacios inmobiliarios que ofrecen amenidades y servicios compartidos que ayudan a tener una mejor calidad de vida y logran generar una comunidad con los demás vecinos.

La idea de este concepto es conjuntar dentro del desarrollo inmobiliario diferentes amenidades como gimnasio, alberca, spa o ludoteca, para que los habitantes ahorren al contratar estos servicios y al tenerlos en el mismo espacio, ya no se tengan que desplazar o pagar por estas actividades por separado.

Aunque conjuntar en un mismo espacio este tipo de actividades puede ayudarle a ahorrar en el gasto en estas contrataciones, la realidad es que también aumenta el precio de la vivienda debido a que aumenta el costo de la plusvalía al tener más espacios y áreas de construcción.

Espacios en común

Leonardo González, analista del portal inmobiliario Propiedades.com, explicó que es una tendencia que perfila un modelo de amenidades compartidas y usadas por varios habitantes, algunos de estos conjuntos de modelo inmobiliario ya se encuentran en varias colonias en la Cuidad de México.

Destacó que los precios al tener amenidades compartidas y espacios comunes, también permite compartir los costos en las cuotas de mantenimiento y de los profesores en estos espacios, a comparación si se paga de manera individual ir al gimnasio o en el caso de contratar un salón, por ejemplo.

“Es un modelo que está perfilado para millennials y usuarios que le dan una alta prioridad a su calidad de vida, donde priorizan el confort y el uso de áreas comunes en el uso de los espacios habitacionales, al tener un modelo compartido se genera un ahorro”, señaló.

Tener muchas amenidades en el mismo espacio puede representar un ahorro en las finanzas de los habitantes, pero se traduce en un precio más alto en el costo de la vivienda.

El experto inmobiliario apuntó que el precio por metro cuadrado para los desarrollos con amenidades se encuentra entre 54,000 pesos y 80,000 pesos, pero el precio final dependerá de factores como el número de amenidades, la ubicación del inmueble y la constructora.

A su vez, Héctor Klerian, director general adjunto de la inmobiliaria JLL, detalló que con este nuevo concepto un habitante puede ahorrar entre 30 y 35% al tener las principales actividades y amenidades en el desarrollo inmobiliario donde habita, en lugar de contratarlas de forma independiente.

“Lo que tratamos es de dar un concepto donde la gente genere comunidad y no tenga que salir para acudir al gimnasio. Muchas personas quieren tener en el mismo espacio la cuota del gimnasio, más las clases de yoga, con esto todo se soluciona en un solo lugar”, explicó.

Abundó que ante la demanda que existe de viviendas actualmente, poner amenidades es una necesidad, principalmente en el caso de los compradores jóvenes.

Gym, spa, yoga

Entre las principales amenidades que ofrece el sharing se encuentran áreas verdes, gimnasio, roof garden circuito cerrado de televisión, terraza, lobby, asador, pet friendly, ludoteca, salón de eventos, áreas de juegos, biciparking, alberca, jacuzzi, spa, salón de yoga, fitness center, pero dependerá de cada desarrollo. Incluso el sharing también hace referencia a estar ubicado en zonas cercanas a escuelas, oficinas, hospitales y centros comerciales.

¿Qué revisar?

En opinión del analista de Propiedades.com, si está interesado en adquirir una propiedad de este tipo, entre los factores que debe considerar son, en primer lugar, que el precio de venta de la propiedad valga en cuanto al costo de las amenidades, es decir, que su costo refleje el número de amenidades y espacios incluidos.

También se debe considerar la convivencia con los vecinos, es muy importante porque este modelo está diseñado para abrir el esquema de convivencia y actividades en grupo con los demás habitantes del desarrollo.

montserrat.galvan@eleconomista.mx