Antes, el candidato a un puesto de trabajo presentaba un curriculum vitae, en él se encontraban sus habilidades, formación académica y experiencia laboral, pero, hoy en día, este documento se complementa o, en algunos casos, se sustituye por un análisis de su actividad en redes sociales.

Mediante el curriculum vitae, el solicitante tiene la posibilidad de discriminar la información que no quieren que sepan de él, pero ahora con las nuevas herramientas digitales ya no es así.

Aquí es donde radica la importancia de no desnudarse en las redes sociales, porque los reclutadores ya están examinando estas plataformas para determinar si otorgan o no el empleo a una persona, señaló Cynthia Solís Arredondo, especialista en derecho informático.

“No es malo tener Facebook; hay que tenerlo sólo para convivir y ya, no necesitas desnudarte ahí”, comentó Solís Arredondo.

En este sentido, el sitio para buscar empleo OCCMundial también señaló que es un hecho que actualmente muchos reclutadores buscan a los candidatos en redes sociales para ver si son compatibles con los valores de la empresa, así como para saber su personalidad, gustos e, incluso, para verificar información académica o laboral.

En su blog, la bolsa de trabajo online señaló que en Facebook se rastrean los intereses, hobbies, conocimientos generales o idiomas, por lo que toda la información como fotos, videos y estados que se suban pueden influir en la decisión del empleador.

Twitter, agregó, puede ayudar para exponer posturas políticas, sociales o de temas de interés general, pero hay que tener mucho cuidado con la ortografía.

Respecto a Instagram, OCC recomendó no utilizarlo como egoteca y subir selfies o fotos de fiestas; en cambio, sí puede funcionar como portafolio para dar a conocer trabajos y experiencia.