De los mexicanos que cuentan con un crédito de nómina, personal o grupal, 65% usa este financiamiento para obtener un activo como comprar o remodelar su casa, comenzar o ampliar un negocio, o costear el gasto educativo de sus hijos, lo que es considerado como “deudas buenas”, señaló la empresa financiera Resuelve Tu Deuda.

En un comunicado, la firma indicó que lo anterior se deriva de los resultados obtenidos de la más reciente Encuesta Nacional de Inclusión Financiera hecha el año pasado, en donde se destaca que 23% de los usuarios ocupa esta clase de préstamos para cubrir su gasto corriente como alimentos, pago de servicios o cuestiones personales, así como liquidar el costo de las vacaciones o alguna fiesta.

Alertó que una de cada 10 personas contrata préstamos para pagar un adeudo anterior, lo que se denomina como “deuda mala”, acción que no elimina el compromiso financiero adquirido y que podría implicar mayores problemas.

Juan Pablo Zorrilla, director general de Resuelve Tu Deuda, explicó que en el lenguaje financiero una deuda buena será aquella que genera un beneficio por encima del costo del producto o servicio, mientras que una mala implica un gasto con riesgo de incrementarse sustancialmente en caso de no calcular correctamente su impacto económico.

“Aunque comúnmente se piensa que tener deudas es malo, existen condiciones bajo las cuales puede generar beneficios. En este caso, se deberá evaluar el impacto que el producto o servicio tendrá en nuestra vida y si lograremos una ganancia mayor a su costo inicial. Ése es el parámetro para identificar si se trata de una deuda buena o mala”, aseguró.

Destacó que, por ejemplo, al adquirir un inmueble o abrir un negocio se piensa como una inversión, se debe considerar la plusvalía del bien o el plan de negocio para evitar destinar más dinero del que retornará.

Zorrilla explicó que cuando el crédito se ocupa para adquirir algún producto como una computadora, si esto es una herramienta para realizar las actividades diarias, entonces el costo se justifica frente a los beneficios.

“Cuando hablamos de préstamos, siempre debemos contemplar su impacto en nuestras finanzas diarias. En el caso del tipo de deudas que en un inicio podrían verse como malas, hay que considerar que, si se adquieren y liquidan con el instrumento adecuado, como una tarjeta de crédito, podría significar un beneficio para nuestro historial crediticio”, profundizó.

En el caso de una deuda mala, el directivo alertó que hacer uso de un crédito para cubrir otro podría parecer la alternativa para unificar y mejorar las condiciones de pago; sin embargo, al hacerlo existe el riesgo de convertirse en una deuda muy mala al no atender directamente el motivo del impago.

Además, esto podría dar pie al famoso efecto bola de nieve, en el que se saca dinero de un lado para pagar de otro, generando un adeudo mayor.

Antes de contraer cualquier tipo de financiamiento, el especialista señaló que es importante que el contratante reconozca su capacidad de endeudamiento, pues recordó que el porcentaje que le destine a las mensualidades de un crédito no debe superar 30% de sus ingresos, de lo contrario perjudicará sus finanzas.

El directivo indicó que mientras más rápido se pueda liquidar la deuda es mejor, de preferencia, hacer depósitos anticipados o, en caso de que haya caído en mora, buscar alternativas para liquidar con sus propios recursos.

Resaltó la necesidad de analizar el costo beneficio de su compra, ya que no siempre una inversión es tan evidente como parece, por ello, agregó, se debe considerar las variables que afectan el valor final del producto antes de adquirirlo.

Zorrilla destacó que es necesario identificar las características de su forma de pago, ya que algunas tarjetas tienen particularidades que las distinguen de un crédito de nómina o uno personal.