Para los expertos, existen dos situaciones por las cuales el dueño de un inmueble podría solicitarle que desaloje la casa que está rentando, la primera es porque el contrato haya llegado a su fin y no desee renovarlo y la segunda se debe a que haya un incumplimiento de éste.

Adolfo Kunz, miembro del Consejo Consultivo de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), explicó que en el segundo caso, aunque la principal causa de incumplimiento de contrato es la falta de pago, pueden existir otros conflictos, como problemas con inquilinos que tienen animales que molestan a los vecinos, que no cumplen con las normas básicas de convivencia, tiran la basura, causan daños o tienen niños que no respetan las áreas de los vecinos, que serían considerados como incumplimiento.

Por su parte, Ana Ruiz, abogada de Ruíz Velázquez y Asociados, explicó que para que el dueño del inmueble arrendado pueda exigir la desocupación del inmueble al inquilino deberá realizarlo mediante un juicio, en donde las pruebas y elementos aportados serán presentados a un juez y él determinará quién tiene la razón y si deberá ser devuelto el inmueble o el contrato de arrendamiento subsiste.

“Es de suma importancia señalar que de ninguna manera el arrendador deberá intentar lanzar a su inquilino por sus propios medios y sin haber obtenido una sentencia a su favor, o incurrir en prácticas como cambiar las chapas o cerraduras de las puertas del inmueble o impedir al inquilino el ingreso al mismo, debido a que esto constituye un delito denominado despojo”, destacó la abogada.

Asimismo, destacó que una vez que se tenga la sentencia en donde se declare la recisión del contrato de arrendamiento y se le ordene al inquilino la desocupación del inmueble, éste tendrá cinco días hábiles para entregarlo de manera pacífica.

“De lo contrario se podrá ordenar la ejecución de la misma con auxilio de la fuerza pública (policía) y cargadores con la finalidad de que sea restituida la propiedad a su legítimo dueño”, señaló Ruíz Velázquez.

La importancia de un contrato

Por su parte, Leonardo González, analista de Real Estate de Propiedades.com, indicó que la salida forzada de un inmueble es producto de procesos laxos o informales del contrato residencial, por lo tanto es de suma importancia que tanto el arrendador como el futuro inquilino sepan cómo realizarlo correctamente.

Señaló que lo primero y más importante es siempre tener un contrato de arrendamiento. Si existe algún conflicto entre las dos partes, sólo el contrato puede solventarlas.

“El arrendamiento implica un riesgo para el propietario del inmueble, porque cuando menos vale unos cientos de miles de pesos y a veces millones, entonces es algo en lo que debe poner atención y cuidado”, detalló Adolfo Kunz.

El directivo agregó que el inquilino también deberá tener cuidado de que le está rentando a alguien que tiene facultades para rentar, ya que existen casos en donde el arrendador no es dueño del inmueble.