Las mujeres, debido a su condición y actividades cotidianas, tienden a darle más prioridad al bienestar de la familia, dejando de lado el interés por ellas mismas.

Las diferentes condiciones de vida y actividades entre hombres y mujeres traen como consecuencia diversos comportamientos económicos entre ambos géneros, en particular respecto al tema del ahorro. Un elevado porcentaje de mujeres se dedica sólo al hogar, es decir, no recibe remuneración económica alguna. Esto constituye un serio obstáculo para el ahorro, la toma de decisiones sobre los ingresos del hogar, la inclusión financiera y la comprensión de conceptos financieros básicos.

Con respecto a los derechos de las mujeres en el tema de la seguridad social, particularmente en el tema de pensiones, se ha trabajado arduamente para lograr que las mujeres tengan derecho a una pensión. Antes de la reforma al sistema actual de pensiones, en 1997, las mujeres tenían menos posibilidades de alcanzar una pensión, con relación a los hombres. Esta situación se presentaba cuando ellas tenían que salir del mercado laboral, lo cual llevaba a que no alcanzaran las semanas de cotización solicitadas para obtener una pensión, por lo que perdían el derecho a recibir una.

En la mayoría de los casos las mujeres son quienes salen del mercado laboral para dedicarse al cuidado de sus hijos, y, con mucha frecuencia, es poco probable que se reincorporen nuevamente.

Con el cambio de ley en 1997, las mujeres que salen del mercado laboral no pierden las semanas de cotización, y en caso de no reincorporarse al mercado laboral para seguir cotizando, es posible recuperar las aportaciones que han realizado, más el rendimiento que hayan obtenido de dichas aportaciones, una vez que alcance los 65 años de edad.

Las mujeres enfrentan retos distintos tanto a nivel personal como laboral, por lo que es necesario analizar su retiro, visto desde una perspectiva de género.

En este sentido, la Asociación Mexicana de Afores (Amafore) realiza un esfuerzo importante para la promoción y difusión de la cultura del ahorro para el retiro, a través de múltiples actividades en las cuales se enfatiza la igualdad de género.

En el 2015 la Amafore dio a conocer los resultados de la encuesta Ahorro y Futuro: Una perspectiva de género , la cual permite identificar las principales diferencias entre los comportamientos y percepciones económicas de hombres y mujeres. Se encontró que éstas, debido a su condición y actividades cotidianas, tienden a darle más prioridad al bienestar de la familia, dejando de lado el interés por ellas mismas. Además, esto genera mayor dependencia económica de sus parejas pues, de acuerdo a los datos en la encuesta, 64% de las mujeres dice que serán ellas mismas las responsables de su retiro, en contraste con 81% de los varones.

Datos de la misma encuesta revelan que el papel de las madres es relevante en la estructura familiar, con respecto a las percepciones y decisiones en materia de ahorro y ahorro para el retiro. Los hijos de madres que han trabajado, ahorrado para el retiro o aportan ingresos para el hogar tienen el mejor desempeño financiero de ambos sexos y percepciones más progresistas sobre roles y estereotipos de género.

La participación económica de las mujeres en igualdad con los hombres y su empoderamiento en el ámbito financiero son fundamentales para el desarrollo económico del país y fortalecer el sistema de pensiones. Por esta razón se debe seguir impulsando el posicionamiento de la mujer en distintos ámbitos.

Para obtener mayor información sobre el sistema de pensiones visite la página de Internet: www.amafore.org