Uno de los activos más valiosos en la vida de las personas es el tiempo, el cual se distribuye en diferentes actividades como trabajar, estudiar, divertirse, comer y descansar, entre otras. El tiempo es un elemento relevante en el análisis costo-beneficio de diversos proyectos de inversión, ya que cuando una innovación logra reducir el número de horas que las personas destinan a una determinada actividad incrementa el bienestar social.

En el ámbito financiero, las personas destinan tiempo para acudir a las sucursales bancarias. Estimaciones realizadas a partir de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) del 2015, elaborada por el Inegi y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, indican que, del total de la población en México de entre 18 y 70 años con una cuenta de ahorro y/o crédito en alguna institución financiera, 55.7% realiza en promedio dos visitas al mes a una sucursal bancaria.

¿Cuáles son las actividades que realizan principalmente? Las siguientes: 34.4% retiro de efectivo, 31.6% depósitos, 10.6% pago de servicios, 9% pago de tarjetas, 7.7% aclaraciones y 3.9% cobro de cheques. De estas transacciones, con excepción del cobro de cheques, todas se pueden realizar de manera remota a través de la banca en línea o banca móvil o con algún corresponsal bancario.

Acudir a una sucursal bancaria no sólo tiene costos monetarios para los clientes, sino también uso de tiempo; con base en lo anterior, y a partir de la ENIF, se estima que las personas gastan en promedio 98 pesos al mes para trasladarse a las sucursales bancarias y 26 minutos en promedio por visita sólo para llegar a la sucursal. En este sentido, y sin tomar en cuenta el tiempo de estancia en las sucursales bancarias, los 29.9 millones de mexicanos que acuden a sucursales gastan 35,000 millones de pesos y dedican más de 276 millones de horas para trasladarse a una sucursal al año.

Si se redujera el tiempo que los mexicanos en promedio destinan en acudir a las sucursales, se maximizaría el beneficio que generan los productos y servicios financieros y mejoraría la economía de los hogares mexicanos. Actualmente, las personas bancarizadas pueden realizar transacciones complejas de manera remota y segura. A través de la banca en línea y la banca móvil se tiene la posibilidad de realizar consultas de cuentas, pagos de tarjetas de crédito, pagos de servicios de establecimientos públicos y privados.

En este esfuerzo, BBVA Bancomer ha contribuido a facilitar depósitos en cuentas o retiros de efectivo sin tarjeta entre clientes y no clientes. Una de las innovaciones que actualmente tienen los usuarios de tarjeta de crédito del banco es la posibilidad de auto gestionar el mantener activa o inactiva su tarjeta de crédito de manera temporal, lo cual les brinda seguridad para el uso de sus cuentas. Otra innovación, desarrollada en BBVA Bancomer, permite abrir una cuenta totalmente digital a través de un smartphone.

Todos estos desarrollos tienen el objetivo de poder proporcionar a las personas no sólo un mejor servicio en los servicios financieros y bancarios, sino también de incidir de manera directa en la calidad de vida de las personas.

Por lo anterior, el impulso y difusión de la banca digital es fundamental y tarea de todas las instituciones financieras, cuya finalidad debe ser proporcionar un mejor servicio y funcionamiento del sistema financiero y, sobre todo, apoyar la economía de las familias.

La educación financiera tiene un papel fundamental en esta tarea de difundir los beneficios de la banca digital y móvil, y dar confianza en los usuarios para su uso seguro y con ello tener un mejor control de sus finanzas. En Educación Financiera BBVA Bancomer podrás encontrar una amplia oferta educativa que puede ayudarte a tener una mejor planeación financiera ¡Conócenos! https://www.educacionfinancierabancomer.com/.

El autor es director de Nuevos Negocios Digitales de BBVA Bancomer.

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