Como parte de la celebración por sus 11 años, cumplidos a finales de noviembre pasado, la aplicación Cetesdirecto anunció una nueva opción para que los usuarios puedan ahorrar y/o invertir de manera fácil y segura en Bonos de Protección al Ahorro (BPAS), para así brindar un mejor servicio y más opciones a los inversionistas.

Será a partir de este 8 de diciembre cuando se podrán adquirir los BPAS, con lo cual se espera incentivar el ahorro y favorecer la diversificación de las inversiones, “mediante un ambiente práctico y seguro para aquellas personas que desean generar rendimientos, sin exponer sus recursos a grandes riesgos”, explicó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Esos BPAS son valores gubernamentales del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), y cuentan con el respaldo del gobierno federal. Estarán disponibles en dos modalidades: la primera de ellas, con un plazo de hasta tres años y pago de intereses cada 28 días, con un rendimiento al vencimiento de alrededor de 5.23 por ciento.

La segunda modalidad es con un plazo de hasta cinco años, con pago de intereses cada 91 días y un rendimiento al vencimiento de alrededor de 5.69 por ciento.

Entre las ventajas de estos bonos es que se subastan semanalmente en línea con el calendario trimestral de colocación publicado por el Banco de México (Banxico), además de ser de bajo riesgo, ampliamente conocidos y aceptados por los inversionistas.

Otra característica es que son bonos con tasa revisable, es decir, cada vez que pagan intereses se paga la tasa más alta entre el Cete del periodo y la Tasa Ponderada de Fondeo Gubernamental, además de ofrecer una sobretasa adicional a la tasa de interés que pagan los Cetes.

Los BPAS se podían adquirir, hasta este martes, sólo a través de intermediarios bursátiles que tienen acceso a los mercados de valores bajo algunas restricciones, como montos mínimos de inversión requeridos, así como el cobro de comisiones.

“Con estas acciones el Gobierno de México busca promover e incentivar el ahorro formal, favoreciendo el desarrollo económico y contribuyendo con ello al bienestar de la población”, dijo Hacienda.

¿Qué otros instrumentos ofrece?

Cetesdirecto es una plataforma completamente gratuita en Internet, con sus aplicaciones móviles, para que cualquier persona pueda invertir en valores gubernamentales sin la intermediación de bancos, casas de bolsa u otras instituciones financieras.

Con esta aplicación, los usuarios pueden tener acceso a los títulos y las tasas emitidas por el Banxico, sin que se les cobren comisiones. Además, se puede empezar a invertir desde 100 pesos y cuenta con distintas modalidades para ayudar al usuario a ahorrar y lograr sus metas.

Los usuarios de Cetesdirecto podrán invertir en valores gubernamentales, fondos de inversión, y ahora los bonos de protección al ahorro, con diferentes tasas de rendimiento y plazos para cumplir con sus metas financieras o bien, sólo mantener un ahorro en caso de alguna emergencia.

Entre los valores gubernamentales se encuentran los cetes, los cuales actualmente pueden dejar un rendimiento entre 5.20 y 6.48%, en plazos de un mes, tres meses, seis meses o 12 meses.

También existen los bonos gubernamentales, con rendimientos entre 7.60 y 7.98%, con tasas de cinco, 10 y hasta 30 años, mientras que los Udibonos, con rendimientos entre 2.40 y 3.35%, tienen plazos de tres, 10 y 20 años.

Otra de las opciones que tiene Cetesdirecto es que en los fondos de inversión los usuarios pueden ahorrar en Enerfin, con una tasa de 2.93% sin vencimiento.

“La plataforma de Cetesdirecto es una opción gratuita y segura de ahorro e inversión que democratiza el acceso de toda la ciudadanía para comprar bonos gubernamentales, que, además, mediante la educación financiera, convierte a los ahorradores en inversionistas”, destacó en redes sociales Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda.

Los requisitos para abrir una cuenta en línea son: ser mayor de 18 años, residir en México y contar con una cuenta bancaria, así como tener un bien servicio de Internet.

ana.martinez@eleconomista.mx