Antes de contratar un seguro del tipo que sea, se requiere analizar y comparar diferentes datos e información entre las compañías que los ofrecen. Cuestiones como el deducible, coberturas, exclusiones o cláusulas especiales, son decisivas al momento de contratar una póliza de seguro.

Sin embargo, al momento de revisar este tipo de detalles, pueden aparecer datos o conceptos que no son del todo claros y que marcan la diferencia a la hora de contratar un producto de este tipo.

En una situación así, donde se duda de una cobertura o cláusula, es necesario recurrir a una persona especializada en este tipo de contratos para que orienten, guíen y apoyen a los futuros asegurados en todo lo relacionado con su póliza.

Por ello, es importante contar con un buen agente de seguros, que se encargue no sólo de vender el producto, sino de detectar las necesidades antes de ofrecerlo, explicar claramente lo que cubre y cómo lo cubre, pero también las exclusiones. También estar presentes al momento de efectuar una reclamación, ayudar al asegurado en caso de un siniestro o aclarar cualquier duda relacionada con su seguro.

El trabajo de un agente de seguros es ser un asesor y un orientador en la protección económica de sus clientes para crear una relación cercana y en algunos casos, hasta de amistad, con la finalidad de conocer sus necesidades y recomendarles productos que se acerquen a sus metas y objetivos, explicó Paulo Butchart, director ejecutivo comercial de la Mapfre México.

“El objetivo es encontrar un producto personalizado, un traje a la medida, que le permita alcanzar sus objetivos de ahorro, protección y planeación a futuro que mejor se adapten a lo que está buscando”, afirmó.

A su vez, Blanca Velázquez, directora Metropolitana de la aseguradora Quálitas, detalló que entre las principales características con las que debe contar un buen agente de seguros se encuentran la atención al cliente, no solamente al momento de la contratación, incluso dar un seguimiento para detectar si requieren el mismo seguro, necesitan alguna cobertura adicional o una nueva póliza.

“La labor del agente inicia cuando el cliente presenta una necesidad de protección. En ese momento, muestra las opciones de paquetes que cuenten con las coberturas que se ajusten a las necesidades del próximo asegurado y los protejan ante los riesgos a los que puedan estar expuestos. Su labor es la de explicar a detalle las coberturas y dar seguimiento al cliente durante la vigencia del contrato”, afirmó.

La directora de Quálitas recordó que los agentes están certificados ante la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) por lo que están capacitados para brindar asesoría en diferentes ramos como son pólizas de vida, daños, automóviles y patrimonial, entre otros.

Dudas, pólizas y siniestros.

En palabras del directivo de Mapfre, el trabajo del agente de seguros no se limita al momento de la contratación de cualquier producto, el proceso de orientación también debe darse después de finalizada la vigencia de su seguro.

“Cuando esta asesoría llega a extenderse es para continuar la relación comercial y de interés porque el asegurado continúe cubriendo sus riesgos adecuadamente con una nueva póliza que se ajuste a sus necesidades y estilo de vida”, expresó.

Recordó que en ocasiones, algunas aseguradoras ofrecen descuentos o mecanismos para que los clientes puedan recuperar pólizas que quizá por un olvido o un descuido dejaron de pagar, por lo que el agente les ayuda a ponerse al corriente y continuar protegida tanto la persona o sus bienes, depende de qué tipo de póliza tenga.

¿Agente o corredor de seguros?.

En el mercado asegurador, también existe un profesional denominado corredor de seguros, el cual es muy parecido al agente, sin embargo existen ciertas diferencias entre ambos.

Los agentes de seguros son personal exclusivo de una empresa o aseguradora, por lo que únicamente ofrecerán y comercializarán los seguros de dicha compañía, mientras que los corredores de seguros son personas vinculadas pero no exclusivas de una aseguradora, por lo que tienen la facultad de comercializar pólizas de distintas marcas.

Otra diferencia es que los agentes son considerados una extensión oficial de la compañía de seguros, la cual los respalda y responde por ellos, mientras que los corredores son independientes y se manejan bajo su propio nombre y prestigio.

montserrat.galvan@eleconomista.mx