Los consumidores deben conocer con certeza los beneficios reales de los productos que adquieren, según la Ley Federal de Protección al Consumidor; no obstante, la publicidad engañosa se ha vuelto recurrente.

Ante esto, organismos públicos y asociaciones civiles coinciden en que la autorregulación publicitaria de las empresas no ha cumplido hasta ahora con sus promesas de veracidad y transparencia.

Líneas de acción

Por tanto, la Procuraduría Federal de Consumidor (Profeco), el Instituto Mexicano de Protección Industrial (IMPI) y la Secretaría de Economía (SE) trabajan en conjunto para frenar la publicidad engañosa y piratería que atenta contra los derechos del consumidor.

Al respecto, Daniel Gershenson comentó que el gobierno ya dio el primer paso al aceptar el daño que este tipo de publicidad causa a los consumidores de bienes y servicios en México.

Por parte del gobierno existe una aceptación tácita del problema que genera la publicidad engañosa, ya que ésta se ha convertido en una norma para vender de los proveedores .

Explicó que ese convenio puede servir para dar apertura a creer verdaderas políticas para erradicar este mal, pero mientras eso pasa es bueno recurrir a la Profeco.

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