Tijuana, BC. Ante la declaración del nominado para encabezar la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Carlos Urzúa Macías, en el próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador, de crear una zona económica en la frontera norte del país, en la que se aplicaría la mitad del Impuesto al Valor Agregado (IVA) de 16%, especialistas ven como una posibilidad el resurgimiento económico de esta región.

El viernes pasado, Urzúa Macías dijo que Tijuana, Mexicali, Ciudad Juárez y Reynosa son algunas de las ciudades que entrarían en la franja de unos 30 kilómetros de extensión que tendrían un IVA diferenciado luego de que se asuma la próxima administración federal el 1 de diciembre.

“Vamos a tener un impuesto de IVA en esa zona franca y, nada más, de probablemente 8%”, agregó.

En la campaña electoral de López Obrador se propuso una serie de medidas destinadas a impulsar la economía de la región fronteriza para frenar el flujo de migrantes hacia el norte, incluida la reducción del IVA en la zona.

La reforma hacendaria del actual gobierno homologó el IVA de 11 a 16% en la frontera norte a partir del primer día del 2014.

Ante este escenario, el presidente del Colegio Estatal de Economistas en Baja California, Domingo Ramos Medina, indicó que luego de que el IVA fue homologado en el 2014 con el resto de los estados del país, los primeros trimestres de indicadores económicos reflejaron tendencias negativas en los estados de la frontera norte.

“Decreció la economía local dado a que los precios de producción aumentaron y el poder adquisitivo de la población fronteriza y, sobre todo, en Baja California, se redujo, esto duró casi un año (...) después volvimos a tener crecimiento en la actividad económica”, detalló.

De acuerdo con el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, los estados que registraron una tendencia de desaceleración en el 2014, respecto al año previo, fueron Baja California, Chihuahua y Sonora. Nuevo León y Coahuila ganaron ritmo (en este último la cifra del 2013 fue negativa), mientras Tamaulipas se mantuvo en 1.5 por ciento.

Ramos Medina señaló que el crecimiento en la frontera norte generalmente está por encima de la media nacional, pero si se reduce el IVA de 16 a 8%, habría un efecto positivo en los factores de producción.

Disponibilidad de ingresos

El director general del Centro Metropolitano de Información Económica y Empresarial (Cemdi), Rubén Roa Dueñas, enfatizó que la propuesta se trata de una transferencia tributaria a los hogares de la región fronteriza norte, ubicados en la franja de 30 kilómetros al sur de la línea divisoria con Estados Unidos.

Dicha medida, expuso, implicaría una mayor disponibilidad de ingresos de las familias para destinarla al consumo, lo que provocaría el bienestar en la región vía disminución de precios.

Sin embargo, consideró que los efectos positivos de esta eventual medida no serían observables en el corto plazo, pues hay un periodo de transición para que los empresarios puedan ajustar su estructura de costos.

“Beneficiaría la competitividad de nuestra región en términos de evitar la fuga masiva de consumidores a la Unión Americana (según cifras del Colegio de la Frontera Norte, alcanza 7,000 millones de dólares al año) y mejoraría la posición competitiva de nuestras empresas en el terreno del sector externo, me refiero a la exportación de bienes y servicios”, reveló.

Roa Dueñas recordó que en el 2013 “la SHCP estimó que los gastos fiscales por mantener un IVA de 11%, y diferenciado de 16% que predominaba a nivel nacional, implicaban un gasto de 15,927 millones de pesos, cuando los ingresos fiscales vía IVA apenas representaban 3.4% del Producto Interno Bruto (PIB)”.

Según información del Cemdi, el gasto fiscal asociado a una reducción de la tasa del IVA de 16 a 8% en la franja norte de México, manteniendo un supuesto de crecimiento anual del PIB de 2.2%, se estimaría en 30,349 millones de pesos.

Rubén Roa expresó que cubrir este “hueco” en los ingresos federales y posteriormente en el Presupuesto de Egresos de la Federación implicará ubicar ingresos extraordinarios de otra fuente, disminución de recursos presupuestales o la adquisición de mayor deuda.

“En cuanto a la primera posibilidad, se tendrá que estar muy al pendiente del entorno macroeconómico y evitar un momento de vulnerabilidad en materia de ingresos, pues la experiencia nos indica que las reducciones que usualmente son más notorias en la evolución histórica del IVA son las vinculadas a los periodos de contracción de la actividad económica, como lo fue en el 2009”, indicó.

Desde el año pasado, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo en Tijuana propuso la creación una Zona Económica Estratégica en Baja California, principalmente, con la intención de homologar las condiciones de competencia con California, Estados Unidos.

Parte de las propuestas consiste en crear un régimen de incentivos especiales para atraer y retener capitales que proyectan transformar a la frontera norte a mediano plazo en un polo de desarrollo para la megarregión (con California) y en uno de los principales destinos de Inversión Extranjera Directa en todo el país.

Rescatar potencial

En el Proyecto de Nación 2018-2024 de Andrés Manuel López Obrador se plantea la Zona Estratégica Norte para rescatar el potencial de una región que ha perdido capacidad económica en las últimas décadas.

“La zona norte fronteriza tiene sinergia natural con un gran mercado estadounidense de ingreso. Impulsar su recuperación significa ofrecer empleo a trabajadores migrantes en actividades tradicionales y tecnológicas de vanguardia. La propuesta de zona libre es para potencia la atracción de inversión global”, se lee en el documento.

“La mayor oferta nacional atraería al consumidor fronterizo de los dos países, para lo cual se requiere seguridad infraestructura económica y social, parque industriales, precios e impuestos competitivos con Estados Unidos, así como libertad de movimiento de factores y personal en un ambiente de desregulación”, especifica.

Los principales puntos del proyecto son el plan de desarrollo integral con régimen de zona libre que maximice flujos comerciales y de inversión; coordinación de la inversión federal para definir la participación de las ciudades fronterizas; régimen de baja tributación con 20% de Impuesto sobre la Renta a empresas e IVA de 12%, equivalente a la carga impositiva sobre ventas en los territorios sureños de Estados Unidos de entre 7 y 8%, y el desarrollo de parques industriales y de servicios.

Dentro de uno a tres años, las metas del proyecto son la captura de un porcentaje del comercio de menudeo y de servicios en la zona fronteriza estadounidense por 5,000-10,000 millones de dólares; retención en el corto plazo de parte de la pérdida de participación de consumo de mexicanos de 15,000 millones de dólares en la última década; aumento del porcentaje de inversión del PIB regional de 18 a 24%, y atracción en dos años de Inversión Extranjera Directa de 5,000 a 10,000 millones de dólares. (Con información de Reuters)

estados@eleconomista.mx