Puebla, Pue. A casi un año del inicio de la pandemia por Covid-19, 40% de 1,500 franquicias ubicadas en Puebla y municipios conurbados quebró o fue vendida, y durante este primer trimestre 20% más está en riesgo, al no ver mejoría en las ventas, como proyectaban a principios del 2021.

Francisco Lobato Galindo, presidente de la Red Mexicana de Franquicias, dijo que los cierres de negocios se dieron entre julio del 2020 y enero de este año, agudizado por el paro de actividades de mes y medio que se decretó por el gobierno estatal a finales de diciembre ante el aumento de contagios.

“Los propietarios no resistieron más la falta de ingresos en este tiempo, y que tenían la esperanza de ver mejores ventas de acuerdo a lo que preveía el gobierno estatal para el sector restaurantero, incluidas cafeterías y negocios de comida rápida, pero no ocurrió así”, expuso.

Refirió que desde septiembre pasado empezaron a cancelar los contratos de arrendamiento tanto de inmuebles para comercio como de oficina, derivado de los cierres temporales continuos y porque no había fecha para la reapertura total por parte de la autoridad estatal, la cual venía emitiendo decretos para reducir las actividades de negocios no esenciales.

Comentó que está muy afectado el sector hotelero, ya que hay cerca de 40 complejos de franquicia en la Ciudad de Puebla que están quebrados y que representan 15% del sector, además de que la mayoría ya operan en números rojos por la baja afluencia de turismo.

“Cada vez más se agudiza la economía local, no vemos una fecha para que pase la pandemia, y los negocios que van al día saben que de un momento a otro pueden cerrar en forma definitiva o parar un tiempo, pero deberán liquidar al personal, ya que operar a 30% de aforo un restaurantes o comercio no contribuye a su recuperación”, ahondó.

Pronóstico reservado

Lobato Galindo estimó que a las franquicias les llevará más de un año recuperarse en ventas, pero es un pronóstico reservado si continúan operando a medias.

Reveló que los dueños de las franquicias, por necesidad, están recurriendo a la venta de sus negocios, en muchos casos malbaratándolos a 40% de su valor real por la urgencia de conseguir dinero para liquidar a los empleados y pagar préstamos de bancos, que no dan tregua en este tiempo de crisis.

El dirigente del organismo comentó que las franquicias de alimentos o cafeterías pequeñas –ubicadas en el Centro Histórico o centros comerciales de la zona limítrofe con San Andrés Cholula y San Pedro Cholula– tienen entre cuatro y cinco empleados, resistiendo sólo cuatro meses de paros, después de haber estado funcionando entre ocho y 15 años.

Advirtió que la actividad económica en general está en crisis, donde también parte de la culpa de no reactivarse a 100% obedece a que las personas continúan sin respetar las disposiciones, y eso no permite bajar las cifras de contagios.

estados@eleconomista.mx