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Sólo tres ciudades registran movilidad urbana adecuada
De acuerdo con Imco, 19% del gasto de los hogares se destina al transporte y, si se trata de quienes viven en las periferias, aumenta hasta 22%.

El Valle de México, Saltillo y Guadalajara son las ciudades mexicanas con mejor movilidad urbana, de entre las 20 más importantes del país, que contemplan 203 municipios, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).
El Índice de Movilidad Urbana, primera herramienta que mide la movilidad de manera integral, elaborado por Imco, arrojó que las ciudades con mayores alternativas en la materia tienen mejor desempeño en la producción y el bienestar social, además de observar salarios altos (7,472 pesos al mes en promedio) y tasas de crecimiento 2.3 veces más rápidas.
En tanto, Tampico–Pánuco tiene un nivel de competitividad media baja, mientras Villahermosa y Acapulco presentan competitividad baja; el salario promedio de trabajadores de tiempo completo es de 6,165 pesos al mes.
La movilidad ineficiente tiene implicaciones en otros rubros. Por ejemplo, en estas ciudades la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes es casi cuatro veces mayor que en las tres ciudades con mejor movilidad, según Imco.
El índice se mide a través de 100 indicadores y siete subíndices: transporte seguro; accesibilidad y funcionamiento de la infraestructura urbana; contexto urbano; aire limpio; eficiencia y transparencia gubernamental; regulación y políticas públicas a favor de la movilidad, y economía dinámica y competitiva.
“Las ciudades mexicanas no han priorizado la movilidad de las personas y le han dado más importancia al flujo de automóviles, lo que genera mayor congestión; entre 1990 y el 2015 los vehículos crecieron 3.5 veces más rápido que la población”, enfatizó Fátima Masse, coordinadora de proyectos del Imco.
Óscar Ruiz, científico de datos del instituto, afirmó que la congestión en la capital del país está ocasionada por cerca de 22% de los viajes que se hacen en automóvil, el resto se hace en transporte público masivo o caminando; no obstante, es la ciudad que cuenta con más alternativas de transporte pública y mayor conectividad con las zonas conurbadas.
Asimismo, el valle de México destaca por destinar el mayor porcentaje de su presupuesto federal para la movilidad al transporte público, de aproximadamente 36 por ciento.
Óscar Ruiz detalló que 19% del gasto de los hogares se destina al transporte y, si se trata de personas que viven en las periferias de la ciudad, aumenta hasta 22%; en la capital de México se están perdiendo 33,000 millones de pesos al año por movilidad ineficiente.
Otro de los puntos relevantes en este índice, detalló Fátima Messe, es que sólo la Ciudad de México, el Estado de México, Jalisco y Coahuila cuentan con una ley específica de movilidad.
Puntualizó que la metodología aplicada llevó un lapso de seis a siete meses y la principal razón para la realización del índice fue que “llevamos mucho tiempo involucrados en la agenda de movilidad y de desarrollo urbano, pero veíamos estos pedacitos de estudios, todos importantes, que contribuyen y están incluidos dentro de las variables que nosotros tenemos, pero al final no te dan un panorama completo de la situación de movilidad entre las ciudades”.
Propuestas
Por lo anterior, Imco propone seis acciones para mejorar la movilidad urbana del país y, con ello, la calidad de vida de las personas:
1. Promover transporte público, limpio, y financieramente sostenible con precios que cubran los costos de operación, pero con tarifas diferenciadas.
2. Permitir la innovación y el surgimiento de nuevas opciones de transporte administradas a través de tecnologías de la información. Desregular primero en lugar de prohibir y generar regulación basada en evidencia, por medio del intercambio de información entre gobierno y empresas.
3. Elaborar una ley de movilidad que dé prioridad al peatón, así como a la planeación de sistemas de transporte público y no motorizado.
4. Incentivar el uso de transporte público y no motorizado y financiarlo a través de impuestos verdes, como la Tenencia, cobro de vialidades urbanas e impuesto sobre gasolinas.
5. Fomentar el crecimiento de ciudades más compactas con usos de suelo mixto, incentivos fiscales para la construcción de vivienda social en el centro de las ciudades, bancos de tierra públicos para proyectos de desarrollo orientados al transporte y la eliminación de requerimientos mínimos de cajones de estacionamientos.
6. Dotar a los institutos municipales de planeación con atribuciones necesarias para sancionar, a fin de que se cumplan los planes de ordenamiento territorial.
De acuerdo con Imco, en el 2015, 15 de las 20 ciudades no invirtieron presupuesto federal de movilidad en transporte público, a pesar de que en promedio 38% de los habitantes lo usaron.