Puebla, Pue. La Cámara de la Industria Textil delegación Puebla-Tlaxcala consideró que el coronavirus traerá un doble efecto para el sector: que las ventas locales suban en el corto plazo por la reducción en importaciones de Asia, particularmente telas y prendas, o que exista un encarecimiento de materias primas por desabasto.

Tal previsión la tienen, sobre todo, los empresarios de Puebla, donde se concentra la mayoría de los 170 socios del organismo.

El presidente de la cámara, Carlos Couttolenc López, explicó a El Economista que al menos los dos primeros meses del presente año han sido mejores respecto al 2019, debido a que la epidemia en China ha influido en el mercado nacional.

Enfatizó que la crisis será temporal, mientras tanto, ayuda a reactivar el sector y se espera que se continúen con el crecimiento sostenido en demanda durante el último trimestre del 2019.

Al provenir una gran parte de las materias primas de Asia, dijo, como la fibra, filamento, hilos con más contenido de poliéster que algodón, prendas y telas, incluso mezclilla, existe en este momento un desabasto que propicia un mayor consumo local.

“Si la materia prima en una tela convertida en hilo puede costar 80% del proceso de producción al usar importaciones, en este momento las fábricas por un encarecimiento que se puede dar, entonces recurren a buscar insumos locales que no demeritan la calidad”, expuso.

Couttolenc López dejó en claro que no pueden apostar a que continúe la alerta sanitaria para mantener un buen ritmo en el sector, pero “la realidad es que hay fábricas en este momento con pedidos para exportar productos de salud a Asia, como cubrebocas y batas para hospital”.

No obstante, refirió que no pueden “echar las campanas al vuelo, porque la propagación del coronavirus también puede generar una especulación sobre costos de materias primas que se producen en México, pero que requieren de componentes que son importados por algunas proveedoras de la industria textil.

Aun con ello, mantienen buenas expectativas, entre ellas poder recuperar los 1,000 empleos que se perdieron en el 2019 por las bajas ventas, año en que también cerraron cinco fábricas por la misma situación y que arrastraban una mala racha de tiempo atrás.

Salud

El presidente de la Cámara de la Industria Textil reconoció que el sector salud ayudará con las licitaciones que se emitan para adquisición de sábanas, batas y uniformes para las áreas hospitalarias, así como la compra de informes escolares que se empieza a realizar previo al arranque de cada ciclo.

Además, las fábricas textiles buscan en algunos casos alcanzar los cuatro turnos con el incremento de la producción, lo cual tuvieron que recortar cuando el arranque del primer trimestre en el 2019 fue negativo por la desaceleración económica que propició menos consumo de telas para producir ropa y otro tipo de artículos.

En el caso de las inversiones, el dirigente destacó que comprarán maquinaria, al ser un sector que está inmerso en la modernización continua.

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