Puebla, Pue. La Asociación Poblana de Salones Sociales y Jardines para Eventos reportó que 70% de 1,500 negocios continúan cerrados o cambiaron de giro debido a las restricciones impuestas por autoridades ante la pandemia de Covid-19, mientras que el resto que sí operan encareció hasta 200% la renta de espacios al incluir las aplicaciones de pruebas rápidas para detectar casos de contagios.

Daniel Pérez Varela, presidente del organismo, expuso que los establecimientos dedicados a eventos sociales se encuentran en una situación complicada desde que inició la pandemia porque son contados los alquileres para quienes han recibido la autorización de funcionar.

Refirió que en temporadas altas como graduaciones escolares y durante el fin de año, este sector generaba ingresos de hasta 180 millones de pesos, además de sumar más 20,000 empleos directos entre meseros, cocineros, vigilantes, administrativos, así como personal indirecto que complementa los servicios, como organizadores de fiestas, productores de alimentos, bebidas, grupos musicales, maquillistas, floristas y alquiladoras.

Manifestó la disposición de los negocios para trabajar de manera conjunta con las autoridades estatales y generar medidas sanitarias seguras, con la finalidad de que puedan realizar eventos y así reactivar el sector.

“Funcionar a 30% de aforo no es factible, porque los clientes son quienes piden meter a más invitados y cuando se les dice que no, por disposición oficial, entonces buscan otras opciones o posponen las celebraciones”, indicó.

Comentó que, para algunos de los representados era la única forma de ingresos, ya que tenían eventos agendados todo el año y en el 2020 no tuvieron por los cierres prolongados.

Flexibilidad

Pérez Varela dijo que se les quiere dar “un trato de bares o antros”, cuando tienen diferentes mercados, porque el ambiente es familiar y lo que se consume en un evento lo controla quien alquila el salón y se sabe con exactitud la cantidad de asistentes.

En el caso de los que tienen permisos para operar, sólo tienen de uno a dos eventos por mes con la realización de pruebas de hisopado, lo cual se debe incluir al cliente, pero no quiere pagarlo por considerar que debe ser parte del servicio del salón social.

Confió en que haya flexibilidad del gobierno estatal para el sector que representa, al considerar que “se les juzga de más sin ver que son generadores de empleos”.

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