Cancún, QR. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió su fallo sobre el caso Malecón Tajamar, resolutivo que ordena a los juzgados de Cancún reponer el juicio de amparo promovido a nombre de un grupo de 113 niños que habían alegado su derecho a un medio ambiente sano, pero éste les fue negado por supuestamente no acreditar su interés legítimo en el asunto.

El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) interpuso recursos para que se desechara este amparo, que fue el primero que logró detener el desmonte de vegetación en el 2015 en los terrenos de Malecón Tajamar, pero tan pronto fue sobreseído se ordenó el desmonte de manglar la madrugada del 16 de enero del 2016 con maquinaria pesada y el apoyo de la policía municipal de Cancún.

De manera textual, la sentencia emitida por la Segunda Sala de la SCJN establece que “el Juez Cuarto de Distrito en el Estado de Quintana Roo, con sede en Cancún, debió requerir a los quejosos, menores de edad, que acreditaran su residencia en la ciudad en la que afirmaron se llevó a cabo la ejecución de los actos reclamados, pues bastaba la presentación de algunos documentos, al alcance de los padres o tutores, o que fácilmente se podrían recabar por parte del representante especial de los niños promoventes, para demostrar que habitan normalmente en la ciudad y, con ello, acreditar su interés legítimo en el caso”.

El acto reclamado en el amparo promovido por los menores era la autorización de impacto ambiental otorgada a Fonatur en el 2005 para el desmonte de manglar entre otras especies vegetales en el área conocida entonces como Malecón Cancún y posteriormente Malecón Tajamar, para la urbanización, lotificación y comercialización de terrenos con uso de suelo turístico y comercial donde se pretende construir un complejo de centros comerciales, oficinas, hoteles, condominios habitacionales de lujo, principalmente.

El amparo también buscaba atacar “la omisión (de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales) de actuar con base en sus atribuciones, pues se estaba permitiendo la destrucción del manglar”, dentro de los terrenos de Malecón Tajamar.

Reposición de la vegetación

El especialista constitucionalista Raymundo Gil Rendón, quien asesoró originalmente al colectivo Salvemos Manglar Tajamar en la interposición de este juicio de amparo, comentó que al existir ya al menos otro fallo en tribunales colegiados que ordena la suspensión de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que le fue concedida a Fonatur en el 2005, es muy probable que la reposición de este juicio de amparo con número de expediente 659/2017 termine resolviéndose en el mismo sentido, es decir, a favor del derecho a la colectividad a un medio ambiente sano reclamado por los niños, y ordenando la suspensión de la MIA, así como reponer la vegetación desmontada en los terrenos de Malecón Tajamar.

El resolutivo al que hace mención el experto constitucionalista es el del juicio de amparo 1064/2015, promovido por Araceli Domínguez y otros miembros del movimiento Salvemos Manglar Tajamar en contra del proyecto Malecón Tajamar, respecto del cual el pasado 25 de julio del 2017 el Tercer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito resolvió a favor de las quejosas para dejar sin efecto la autorización de impacto ambiental del proyecto, y ordenando al mismo tiempo las restauración de la vegetación derribada o desmontada la madrugada del 16 de enero del 2016, además de ordenar a Semarnat abstenerse de otorgar una nueva autorización ni para desmonte ni para aprovechamiento de los terrenos que comprenden Malecón Tajamar.

Escenario

Fonatur anticipó desde el 2016 que podría enfrentar demandas por hasta 3,000 millones de pesos en caso de que el proyecto Malecón Tajamar sea cancelado definitivamente por los juicios de amparo interpuestos por grupos ambientalistas.

En el documento “Malecón Tajamar, Desarrollo Responsable Apegado a Derecho”, elaborado por Fonatur, se expone que entre los años 2003 y 2012, el gobierno federal invirtió 618 millones de pesos en la urbanización de las 52 hectáreas que conforman todo el complejo, denominado originalmente Malecón Cancún.

También se expone que entre el 2006 y el 2015 Fonatur vendió un total de 41 lotes, restando a la fecha aún otros dos más por comercializar.

“De la comercialización de los lotes, Fonatur obtuvo 2,040.7 millones de pesos en ventas, que habrán de implicar una derrama económica por 11,563.7 millones de pesos y la creación de 5,166 empleos directos y 10,332 empleos indirectos”, en caso de que Malecón Tajamar pueda ser desarrollado en su totalidad, se lee en el reporte.

Asimismo, se argumenta que el desarrollo de Malecón Tajamar tendría beneficios indirectos para Cancún como “el incremento y la diversificación de la oferta inmobiliaria, entrada de divisas por llegada de inversionistas extranjeros, aumento en la afluencia de turistas nacionales y extranjeros, y mayor consumo de servicios turísticos en la zona de influencia”.

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