Monterrey, NL. Regiomontana de Construcción y Servicios (RECSA) y Construcciones Urales, conforman el consorcio encargado del desarrollo y la modernización de 42 kilómetros del tramo ferroviario que va de Medias Aguas a Ubero en Veracruz, a Salina Cruz, Oaxaca, y forma parte del proyecto del Tren Transístmico, con una inversión de 19 millones de pesos por kilómetro.

Este consorcio será el responsable de rectificar los radios de curvatura y pendientes, sustituir vías antiguas por nuevas, lo mismo los durmientes y el balasto, y estabilizar la nueva vía; rehabilitar los drenajes, reparar puentes viejos y construir nuevos donde sea necesario, indicó RECSA en un comunicado.

El pasado domingo 7 de junio, en el municipio de Medias Aguas, Veracruz; el presidente Andrés Manuel López Obrador realizó la ceremonia de arranque oficial del proyecto Tren Transístmico, una de las apuestas estratégicas más importantes para el desarrollo regional.

Esta conexión entre el Golfo de México y el Pacifico, constará de 5 tramos a través de 79 municipios; 33 de Veracruz y 46 de Oaxaca, iniciará en Medias Aguas, Veracruz, y terminará Salina Cruz, Oaxaca.

La longitud del Tren Transístmico es de 303.3 kilómetros, beneficiará a más de 1 millón 200,000 habitantes.

 Las comunidades están ubicadas en 788 localidades urbanas, de los cuales 11,884 son hogares indígenas y 104,000 personas que viven en condiciones de alta marginación.

La inversión pública y privada en México ha sido crucial para ampliar las vías de comunicación e integrar una red de transporte multimodal, que apunte a incrementar la productividad y la competitividad del país en la escala internacional.

Por lo tanto, RECSA y el resto de las empresas ganadoras para rehabilitar los cinco tramos del Tren Transístmico (La Peninsular, Grupo Diamante, Caltia Concesiones, Construcciones Urales, Comsa Infraestructuras, Ferro Maz, Constructora Torres, Asociados Janus y Chiñas Constructores) se comprometieron con cumplir con tiempos establecidos e impulsar el desarrollo social a través de la reactivación económica y la generación de empleos.

Humberto Armenta, presidente del Consejo de Administración de RECSA afirmó al respecto: “Celebramos el inicio de las obras en el tramo Medias Aguas–Ubero. Nuestra visión no solo es de aportar al comercio y conectividad del país, creemos firmemente que este corredor traerá consigo dinamismo socioeconómico para las comunidades ubicadas en el área de influencia”.

El Tren Transístmico aspira a poseer una ventaja compeitiva equiparable con los servicios que ofrece el Canal de Panamá.

Se espera que, la minería, agricultura, ganadería, turismo, el comercio al mayor y al por menor, los servicios de salud, educativos, de asistencia social y los espacios culturales, sean algunas de las industrias que se verán beneficiadas con el inicio de operaciones.

Al aprovechar el Istmo de Tehuantepec como canal interoceánico y corredor industrial y energético, el Tren Transístmico detonará el desarrollo de las telecomunicaciones; incrementará la movilidad y el intercambio por el flujo de bienes y mercancías.