Cancún, QR. La Secretaría de Turismo de Quintana Roo entregó a representantes de Airbnb una propuesta de regulación que contempla límites de espacio y temporales para la operación de las rentas vacacionales en las ciudades turísticas del estado.

De entrada, podrían operar sólo en ciertas zonas céntricas de Cancún o Playa del Carmen, y no más allá de 180 días al año; la dependencia está a la espera de los comentarios y la contrapropuesta que haga la empresa a estos planteamientos.

Marisol Vanegas Pérez, secretaria de Turismo estatal, refirió que la regulación planteada contempla estos dos aspectos; es decir, delimitar los polígonos en los que se permitirá la operación de las rentas vacacionales y la definición de las temporadas en que podrán funcionar a lo largo del año, las cuales no podrán exceder los 180 días.

La primera regulación tiene que ver con el hecho de que muchos turistas regresan muy tarde a sus sitios de hospedaje, y ello implica forzosamente que deban existir condiciones mínimas de seguridad y transporte en las zonas en las que decidan hospedarse.

Actualmente, dijo Vanegas Pérez, hay “muchísimas” opciones de rentas vacacionales en zonas de Cancún en donde no está garantizada la seguridad de los turistas; “con base en este criterio se definirá dónde sí y dónde no podrá operar la plataforma”.

La segunda regulación tiene que ver con que Airbnb asume que su esquema de negocio se basa en una economía colaborativa y que son un complemento de la economía familiar, “pero en realidad esto no es así”, aseguró la funcionaria.

Para quienes tienen una casa que rentan, podría funcionar como un ingreso complementario, pero en Cancún hay no sólo edificios, sino colonias enteras que se alquilan a turistas; esto ha generado que los dueños de los inmuebles desalojen a las familias que por años han vivido ahí.

Vanegas Pérez agregó que un caso concreto de este fenómeno es la colonia Donceles 28 en Cancún, la cual 70% está dedicada a este nuevo esquema de negocios.

“El concepto de comunidad desaparece; el fenómeno se llama gentrificación, que ha generado conflictos en otras grandes ciudades del mundo”, señaló.

“Queremos evitar este tipo de conflictos, estableciendo no sólo los polígonos de actuación, sino el número de días de operación; no es una propuesta exclusiva de Quintana Roo, funciona en otras partes del mundo”, añadió.

Sanciones

La funcionaria explicó que en caso de violación a los límites de operación, la multa o amonestación se aplicaría directamente a la plataforma, pues abiertamente estaría desbordando su supuesto esquema de negocios que es la “economía colaborativa”.

Adicionalmente, se le exigirá que tramiten sus licencias de funcionamiento, anuencia de Protección Civil y pago de servicios municipales como inmueble comercial, sólo en el caso de los que se rentan enteramente en la modalidad Airbnb; estarían exentos aquellos que ofrecieran su casa en renta, pero bajo el concepto original de ser anfitriones presenciales de un turista con el cual comparten su vivienda de manera temporal.

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