Yucatán cuenta con una de las siete Zonas Económicas Especiales (ZEE) con declaratoria, en Puerto Progreso, cuyo objetivo es reducir la marginalidad de la población e impulsar el crecimiento económico.

Sin embargo, existe la posibilidad de que el estado peninsular cuente con más apoyo para explotar su potencial, ya que actualmente se está proponiendo la creación de la primera ZEE indígena (ZEEI) del país.

Jesús Bastarrachea Cabrera, uno de los promotores del proyecto, explicó a El Economista que la zona oriente de Yucatán se encuentra en zozobra, pues la mayoría de la población, que es indígena, vive bajo condiciones precarias. Por lo mismo, dijo, en busca de mejores oportunidades sus habitantes se van a otros estados y países.

Reconoció que la creación de la ZEE de Puerto Progreso, cuya vocación es el sector de las Tecnologías de la Información y Comunicación e industrias complementarias, ha generado grandes expectativas para la entidad, pero, reconoció, aún existen regiones como el oriente en donde se manifiesta marginación.

“Hablamos de 200 kilómetros de distancia, es otra región, la zona más marginada del estado de Yucatán que se encuentra enclavada exactamente a la mitad sobre la carretera Mérida-Cancún está a la mitad en el municipio de Valladolid, Yucatán”, enunció.

En el proyecto, se considera a Valladolid como sede de la primera ZEEI, con área de influencia en 12 municipios indígenas del oriente del estado.

De acuerdo con datos del 2015 del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), de los 106 municipios de Yucatán, seis de los considerados en la ZEEI se ubican en el top 10 de mayor pobreza extrema en el estado.

A nivel nacional, cinco demarcaciones de este grupo se posicionan en los 300 municipios con mayor pobreza extrema.

Los 12 municipios son Tixcacalcupul (44.5% de su población está en pobreza extrema), Chichimilá (41.1%), Uayma (40.8%), Chikindzonot (39.0%), Tekom (37.8%), Chankom (35.1%), Chemax (31.4%), Kaua (25.4%), Temozón (21.5%), Cuncunul (16.2%), Tinum (15.1%) y Valladolid (12.1 por ciento).

“Para el 2015, que fue la última medición de Coneval, Chikindzonot siguió siendo el municipio con más habitantes pobres, con 93.2% (...) Estos municipios conforman una zona pobre”, agregó el impulsor de la ZEE indígena.

El principal factor que causa esta pobreza, enunció, es que no hay posibilidades de empleo. Por lo mismo, se tiene que llevar el trabajo a las comunidades, “es por eso la propuesta de ZEEI”.

Acentuó que para lograr el proyecto y traer mejores condiciones de vida para la entidad, tendrán que lograr modificar la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales, ya que impide que haya otra zona en la entidad, “para que un estado pueda levantar la mano, tiene que estar dentro de las 10 entidades más pobres, el gobierno pasado logró la ZEE de Yucatán. En el 2016 Yucatán sube de puesto y está en el lugar 12 de las entidades más pobres, la propia Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) nos diría que ya no calificamos”.

Bastarrachea Cabrera manifestó que se necesita reformar la ley, que independientemente del ranking del estado, lo que se revise es la región que está en pobreza.

“Nosotros queremos que la región de Valladolid entre, pero si hacemos el proceso actualmente por ley ya no entraría, porque ya no estamos en uno de los estados más pobres, queremos un ranking a nivel municipal, por región, que haya oportunidad, que en los municipios se mida la pobreza, y que puedan entrar”, aseveró.

Adelantó que la propuesta la conocen miembros del próximo gobierno federal, como Carlos Urzúa Macías, futuro titular de la SHCP, así como el senador Ricardo Monreal Ávila.

En las primeras semanas de diciembre, comentó, el equipo que propone el proyecto acudirá a la Ciudad de México con la carta de intención firmada por los presidentes municipales y el gobernador Mauricio Vila.

“Nosotros lo que queremos, planteamos, es que además los incentivos económicos y fiscales se apliquen a 100%”, señaló.

Beneficios

Sobre el enfoque que tendría la primera ZEEI, Jesús Bastarrachea indicó que no sería una competencia con Progreso, porque la vocación sería muy distinta.

“La apuesta es atraer a los grandes centros internacionales de investigación farmacéutica por medio de incentivos fiscales y de la flora que ofrece la comunidad (...) el objetivo es que se instalen empresas de giro científico, y que por medio de los aeropuertos de Cancún y de Chichén Itzá se dé salida a los productos y al personal”, ahondó.

“La propuesta ha sido bien recibida por las cámaras del estado, por el Consejo Coordinador Empresarial, la Cámara Nacional de la Industria de Transformación y la Confederación Patronal de la República Mexicana”, expuso.

“Otro enfoque complementario que se tendría para la región, sería la actividad herbolaria, la práctica de la medicina tradicional maya y producción agropecuaria, se trata de dar a conocer toda la riqueza de la cultura maya, sin perder su identidad propia, cuidando la flora y fauna nativa (...) el objetivo sería abastecer a los estados de la costa oeste de la Unión Americana”, declaró.

El impulsor del proyecto dijo que, si se concreta la ZEE indígena, ésta tendría que pasar por una consulta pública entre los habitantes de los municipios involucrados.

Movilización

Uno de los puntos que tocó el economista fue que el Tren Maya traería conectividad para la región, por lo que ayudaría para trasladar insumos y mercancías provenientes de la ZEEI.

“Sabemos que se ha hablado mucho del proyecto del Tren Maya, hay muchas críticas, unos a favor, otros no, creemos que será un detonador de la economía de la región”, expresó.

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