La industria panificadora de Jalisco, que genera 12,600 empleos directos en las 1,896 empresas de ese sector que hay en la entidad, proyecta un incremento de 100% en sus ventas con la arraigada tradición del consumo de empanadas durante los días santos.

La venta especial de pan relleno al término de la Cuaresma constituye para el sector una de las tres temporadas más importantes del año, junto con la tradición de la Rosca de Reyes en enero y el Pan de Muerto en noviembre, comentó Carlos González Carreño, presidente de la sección de Panificación de la Cámara de la Industria Alimenticia de Jalisco (CIAJ).

Esta venta especial de temporada supone un respiro para el sector que se ha visto afectado por el alza en el costo de los insumos –principalmente azúcar, grasa vegetal y energéticos-, además de factores como la campaña federal contra la obesidad, y la competencia de los panaderos informales y las tiendas de autoservicio que también producen pan.

Según el dirigente del sector, el principal impacto en los costos de producción lo han resentido en las tarifas de la luz que en el último año pasaron de 5,000 a 6,500 pesos el consumo promedio por mes, mientras que el precio del gas registró un aumento de 10 por ciento.

EMPANADAS CALLEJERAS

Mencionó que del total de panaderías registradas ante la CIAJ, 800 se ubican en la zona metropolitana, mismo número de permisos que otorgó el ayuntamiento tapatío para la instalación de comerciantes ambulantes en el Centro Histórico de la ciudad durante este periodo vacacional.

La mayoría de ellos son vendedores de empanadas que se instalarán afuera de los templos lo que, dijo Carlos González, constituye una competencia desleal para los panificadores establecidos porque se diluye el mercado .

Todos tenemos derecho a trabajar, así como la obligación de hacerlo bajo las mismas leyes , refirió.

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