Cancún, QR. La posible modificación al trazo del Tren Maya no sólo deberá atender una lógica de rentabilidad económica, sino que debe analizarse en términos de costo- beneficio y de la rentabilidad social del proyecto, aseguró Eduardo Ortiz Jasso, director de la Agencia de Proyectos Estratégicos del Estado de Quintana Roo (Agrepro).

Indicó que, a reserva de realizar un análisis más exhaustivo de la propuesta, por lo que han podido conocer de manera preliminar, ven con buenos ojos la modificación del trazo, no sólo por el ahorro en términos monetarios, sino porque se beneficiaría el sitio arqueológico de Cobá, pues el ramal que originalmente pasaba por Valladolid para seguir hasta Cancún ahora continuaría directo hacia Tulum.

El funcionario confirmó que una consultoría externa contratada por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) está realizando la propuesta de acortar el trazo de la vía férrea, con el objetivo de ahorrar 5,000 millones de pesos eliminando la conexión directa entre Cancún y Valladolid.

“Hay que evaluarlo, si en esa lógica hay un impacto, cuál será el beneficio; es claro que habrá un ahorro 50 kilómetros de vía, pero qué otros beneficios en términos de rentabilidad social tendría”, expuso.

Explicó que el Tren Maya tiene dos grandes tramos establecidos en el trazo original; ambos salen de Palenque pero se bifurcan en Escárcega, Campeche, desde donde uno de los tramos es la vía ya existente del Tren del Sureste que sube de Campeche hacia Mérida y continúa hasta Valladolid, donde la vía ya existente concluye.

Idea original

El trazo original implicaba completar el circuito Escárcega-Mérida-Valladolid hasta el extremo norte de Quintana Roo, mediante el tendido de 50 kilómetros de vía nueva para enlazarla con la estación que está planeada ubicarse en el Aeropuerto Internacional de Cancún.

El segundo tramo que se origina en Escárcega implica el tendido de poco más de 550 kilómetros de vía nueva en un recorrido que se interna por la zona sur de Quintana Roo, pasando por Chetumal, Bacalar, Felipe Carrillo Puerto, Tulum, Puerto Morelos y finalmente Cancún, en la punta norte de la entidad.

Ortiz Jasso dijo que en el trazo original los dos ramales que se originan en Escárcega, uno recorriendo Yucatán y el otro por Quintana Roo, se pretendían unir en la estación que se construirá al final del circuito en el aeropuerto de Cancún, sin embargo, la modificación que le está proponiendo a Fonatur un despacho externo implica que la unión de los dos ramales se haga en algún punto de Tulum, con lo cual se beneficiaría el sitio arqueológico de Cobá, que quedaría justo en el nuevo tramo Valladolid-Tulum.

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