El fortalecimiento del ahorro interno observado y esperado, debido a ajustes en la estructura del gasto operativo, la cancelación de plazas y la disciplina financiera de la administración actual, fueron los principales factores para que Fitch Ratings subiera la calificación del estado de Michoacán a “BBB(mex)” desde “BBB-(mex)”, cuya perspectiva crediticia mantuvo Estable.

“A partir de lo anterior, se espera un fortalecimiento en la sostenibilidad de su deuda de largo plazo y en la capacidad para realizar inversión, debido al proceso de reestructura de la deuda que inició a principios de año”, indica la agencia a través de un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

La calificación de Michoacán, agrega, se sustenta en un endeudamiento moderado, la buena gestión de recursos federales para atender presiones derivadas del gasto magisterial y la ausencia de contingencias por seguridad social en el largo plazo.

Por el contrario, Fitch Ratings señala que la calidad crediticia está limitada por la liquidez baja, la dependencia alta de recursos federales, y del uso recurrente de créditos de corto plazo para enfrentar presiones de gasto. La entidad federativa tiene un nivel moderado de endeudamiento.

Al cierre del 2017, la deuda directa de largo plazo representó 0.72 veces los ingresos fiscales ordinarios, inferior a la mediana de sus pares de calificación (0.81), nivel considerado como “moderado” de acuerdo con la metodología de la calificadora.

Asimismo, el saldo de la deuda directa de largo plazo fue de 16,296 millones de pesos, correspondiente a 10 financiamientos con la banca comercial y de desarrollo, y a una emisión bursátil.

Cada uno de ellos está respaldado con ingresos del estado y cuenta con fideicomisos de administración y fuente de pago, fondo de reserva y cobertura de tasa de interés vigente. La emisión además incluye una garantía de pago oportuno.

Michoacán cuenta con un crédito de corto plazo de 3,672.5 millones de pesos, la contratación se realizó con un proceso competitivo y no excede 6% de los ingresos totales aprobados en su ley de ingresos (3,708.9 millones), como lo establece la Ley de Disciplina Financiera.

A finales de noviembre del 2017 se inició el proceso de reestructuración de la deuda directa de largo plazo. Con esta transacción se reestructuraron 3,840.0 millones de pesos y se contrataron tres créditos que representaron 24% de la deuda directa de largo plazo del estado. Este año se continuará con la segunda etapa de la reestructura, con el cual esperan mejorar las condiciones de la emisión.

[email protected]