Cajeme, municipio del estado de Sonora, fue una de las pocas demarcaciones que incrementaron sus obligaciones financieras en los primeros meses del año. Esta dinámica se debió a la falta de facultades recaudatorias, a los recursos federales que llegan de forma indirecta y a la administración local pasada, que dejó un elevado nivel de endeudamiento.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), al cierre de marzo del 2019, considerando las 50 administraciones con el monto de deuda más elevado en el país, Cajeme se encontró entre los nueve ayuntamientos que registraron crecimientos en dicho indicador: Apodaca (96.8% anual real), Tepic (86.9%), San Nicolás de los Garza (27.0%), Cajeme (13.1%), Acapulco de Juárez (11.1%), Puerto Vallarta (9.7%), Zapopan (7.3%), Mazatlán (6.9%) y Los Cabos (1.4 por ciento).

Es importante mencionar que los gobiernos municipales de México, más entes públicos, alcanzaron 44,786 millones de pesos en obligaciones financieras, el menor nivel para un mismo periodo de comparación desde el 2011. Esta cifra significó una caída anual de 15.8% en términos reales, representando el descenso más pronunciado desde que se tiene registro (2005), así como la cuarta disminución consecutiva.

Los principales factores de lo anterior fueron la promoción de una política de austeridad, con la intención de tener más facultades recaudatorias, así como conseguir un techo de financiamiento elevado, según las reglas de la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios (LDFEFM).

Sergio Pablo Mariscal Alvarado, alcalde de Cajeme (2018-2021), reconoció que se recibió una administración endeudada. Sin embargo, dijo que diversos factores han originado esta situación, “entre ellos están que a falta de facultades recaudatorias no hay suficiente dinero para atender las necesidades básicas de la población, y tampoco la federación ha otorgado, de manera directa, recursos a los municipios, por lo que se ha tenido que recurrir a préstamos”.

Afirmó que al primer trimestre de este año la deuda del municipio ronda alrededor de 884 millones de pesos, mientras que el presupuesto del 2019 asciende a 2,000 millones.

El pasado 24 de mayo, el Congreso de Sonora autorizó al municipio de Cajeme la contratación de un crédito por hasta 33 millones de pesos, para garantizar consumo humano de agua potable, obras de rehabilitación a potabilizadora, e infraestructura hidráulica y sanitaria.

“En septiembre del año pasado llegamos a la administración de Cajeme y hemos recibido uno de los municipios más endeudados (...) El asunto de la deuda municipal es tema de primer orden, y por lo mismo estamos analizando el escenario para dar una solución. Hay que ver en qué estado se encuentran los préstamos que pidieron las administraciones pasadas, para renegociar las tasas de interés y el tiempo que se había acordado para finiquitarla. Estamos analizando el esquema de refinanciamiento”, sostuvo.

Comentó que en su gestión se han aplicado las reglas de la LDFEFM y la implementación de políticas de austeridad, aunque se sigue buscando un equilibrio que ayude, y que así, en lugar de usar la mayor parte de los recursos para el pago de la deuda, también se atiendan las necesidades de la población.

El presidente municipal agregó que también se le envió un paquete de documentos al Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización del Congreso de Sonora, para saber si se presentaron anomalías o malos manejos de recursos de las administraciones pasadas. “Hemos llamado a comparecer. Se ha recabado información suficiente. Ya estamos pidiendo respuestas y ver si se tienen que dar sanciones administrativas”, añadió.

Problema principal

“Sin embargo, no hay que olvidar el problema principal. Se necesitan más recursos federales directos. Los municipios los necesitamos para ayudar a la población en temas de desarrollo y mantenimiento. Necesitamos más facultades recaudatorias también para tener ingresos propios.

“En este Presupuesto de Egresos de la Federación 2019, sentimos que faltó más apoyo a los municipios. Sabemos que están las bolsas en los fondos sectoriales, pero no es suficiente. Al recortar el Ramo 23 nos lastimaron, no hay recursos suficientes. Estamos en un contexto de tanta necesidad”, refirió el funcionario.

A finales de mayo, autoridades municipales expusieron ante la Cámara de Diputados los temas prioritarios que no se consideran dentro del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, como el cobro de Predial, reactivar fondos del Ramo 23, mejorar los esquemas de recaudación y modificar las reglas distributivas de los recursos.

El alcalde de Cajeme aseveró que otro de los percances es la falta de apoyo al turismo, actividad importante para la región, que este año se ha visto afectada ante decisiones como la eliminación del Consejo de Promoción Turística de México.

Generar inversión

Sergio Pablo Mariscal explicó que otro de los retos que tiene la demarcación es detonar las inversiones, tarea que no se realizó en gobiernos pasados: “Por lo mismo no han llegado grandes grupos empresariales”.

“Ya se está trabajando en ello. Tanto el gobierno como la Iniciativa Privada estamos trabajando para ser un nuevo polo de desarrollo.  Estamos solicitando a la autoridad estatal y al Congreso local que nos apoye en la incorporación de la zona libre y que así haya generación de empleo. El sur de Sonora ha sido olvidado, la detonación económica siempre va hacia el lado de la frontera”, expresó.

El programa de zona libre empezó su aplicación desde el pasado 1 de enero en los 43 municipios fronterizos con Estados Unidos, en los cuales se ofrecen beneficios como la reducción del Impuesto al Valor Agregado a 8% y del Impuesto sobre la Renta a 20%; aumento al doble del salario mínimo, y la homologación de los precios de combustibles con los de la Estados Unidos.

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